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La nueva disputa política entre peledeistas

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  miércoles 26 junio 2019

Jugar a la crisis no es correcto, sus implicaciones inmediatas se sienten sobre la política democrática y la cohesión social.

Desafiar el Poder, al gobierno, más cuando se es del mismo partido gobernante lleva a catástrofe inimaginable, es un enorme desafío que pone en riesgo al país, a la nación.

Apostar a la ilegitimidad democrático es una locura, más cuando quien la promueve y dirige es un ex presidente de la republica varias veces e indiscutiblemente un líder nacional.

En el imaginario popular, en las clases y sectores nacionales siempre se dice que fue el PLD que a la democracia dominicana termino dando forma y sentido al pluralismo social y político.

Acogieron el llamando y la filosofía de unidad, de concertación político social que aplicó y defendía el líder de masas, ido a destiempo, José Francisco Pena Gómez. Y que al PLD le llenó de triunfos y Poder.

Por ello el PLD pudo abrir en la nación la puerta a un despertar ciudadano forjado al calor de años de la modernización acelerada en sus gobiernos, transformada en respuestas a soluciones colectivas que están ahí como referente obligado.

Ahora, un sector del PLD, liderado por el líder, Leonel Fernández, tres veces presidente del país, en su afán de volver al Poder, marchita todo eso, y llena de adversidad cruel en una abierta oposición política al gobierno de Danilo Medina del propio partido que él dirige.

Es una sinrazón alocada…

A juzgar por las conductas cotidianas de sus actores políticos por excelencia, es una decisión firme de “o ellos o que entre el mar”

Lamentable, Leonel y sus acólitos se alejan de la política plural moderna.  Del centralismo democrático, del respeto al juego democrático, donde la minoría se someta a las decisiones de la mayoría, a la libre competentica.

Y en ese camino irrespetan los poderes de hecho, legales y no, se instalan festivamente en el centro de la política del poder.

Presumen sin recato de la soberbia, de una hegemonía y capacidad de articulación que ya no tienen.

Quieren llevar a su partido y a la nación a un panorama político y social de escisión profunda que, podría alcanzar planos dramáticos con el desafío que exhiben al jefe del Estado y gobierno, Danilo Medina.

No es respeto a la constitución, no es la búsqueda de sucesión en el PLD o del gobierno, no. Es que Leonel Fernández desea y pelea por ser nueva vez presidente de la Republica después de haber sido tres veces jefe de Estado.

Que buscan con querer crear una grave crisis política. Que buscan con querer llevar su apetencia de volver a ser presidente, a un fallido reclamo popular y en un atrincheramiento ofensivo contra el presidente Danilo Medina.

La mejor salida es arreglar sus diferencias, seguir el camino de la pluralidad partidaria para buscar la construcción de consensos.

Es como si el Poder, el éxito excesivo cambiaran sus usos y costumbres, así como el formatos y rutinas del cálculo político oportuno.

¿Muchos se preguntan porque no dejar al amparo de los votos la decisión de candidatos y de modificación electora?

Mientras tanto el panorama social se oscurece y agrava. Y el responsable están ahí, muy bien señalado, el pueblo le cobrara sus desaciertos, imprudencias y sinrazón.

Ojalá que todo esto conduzca a iluminar al jefe de Estado, Danilo Medina, aun con todos los riesgos, de la necesidad abrazar la idea de una reforma moral e intelectual, antes de que las corrientes de descontento social, hoy todavía contenidas, se impongan.

Indiscutiblemente que, si Leonel persiste en su actitud, iremos irrevocablemente a desembocar en una crisis precoz del sistema político dominicano.