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“Los demonios del pasado y otras soledades”

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 28 marzo 2019

La entrega de hoy se refiere a mis palabras pronunciadas en el acto de puesta en circulación del libro “Los demonios del pasado y otras soledades” del teatrista José Adolfo Pichardo. 
    
“Sean mis primeras palabras para agradecer la asistencia de todos ustedes a este importante acto. Agradecer a mi distinguido amigo y teatrista José Adolfo Pichardo (1964), la distinción de invitarme para presentar estas breves palabras en la puesta en circulación de su texto: “Los demonios del pasado y otras soledades”, en el marco del Día Nacional del Teatro 2019 en UTESA-Santiago. 
    
José Adolfo Pichardo es un santiaguero de corazón y es, además, un experimentado teatrista que incursiona en varias  dimensiones: actor, director y en la de escritor dramático. Por esta razón pienso que debo ofrecer algunos datos biográficos que demuestran lo expresado.
    
En 1981
Inicia su labor teatral actuando y escribiendo teatro. De ese año data su primera obra: “Sirva usted como jurado”. En ese mismo año creó el grupo “Núcleo teatral santiagués”. Es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de la República Dominicana. Miembro fundador del Taller de Autores Dramáticos de Santiago. Desde el 2001 dirige el grupo de Teatro Experimental de UTESA, y a partir del 2004 dirige el Departamento de Teatro del Centro de la Cultura de Santiago. En el 2009 crea otro grupo de teatro  llamado: Teasombra.
    
Su actividad teatral la alterna con la educación superior. Es Licenciado en Comunicación Social, y posee una maestría en Ciencias de la Educación, ambas realizadas en la Universidad Tecnológica de Santiago. Por tanto, esos grados le han permitido desarrollarse como docente universitario de la asignatura Lengua y Literatura; además, ha incursionado en la radio y la televisión local. Su creación poética, es importante. Ella ha sido premiada en tres ocasiones. Su obra en verso merece ser tratada en otro artículo. 
    
En cuanto a la edición que José Adolfo pone en circulación en este acto, la misma contiene ocho (8) piezas cortas de teatro. Todos  monólogos, es decir, textos para un solo intérprete. Esto es muy importante pues como se ha afirmado “los monólogos son la sustancia del teatro. Un solo personaje controla el escenario para abrir su corazón y contar su confusión interna”.  
     
Presento a continuación los ocho títulos reunidos en el volumen “Los demonios del pasado y otras soledades” de la autoría de este dramaturgo dominicano: “Acorralados de sangre fría”, “Sirva usted como jurado”, “El último martes de Domingo”, “El silencio enjaulado”, “Eligio, el barredor de impurezas”, “La reina de la miseria”, “Los demonios del pasado” y “Fantine”. Todos ellos, estructurados correctamente dentro de los lineamientos establecidos para este tipo de dramas; como son: no confundir a la audiencia con discursos inapropiados, además, de ser claros y fáciles de entender; el autor debe desarrollar adecuadamente la trama, y no hacer que un monólogo sea excesivamente largo.  
     
Felicito sinceramente a José Adolfo Pichardo, por este esfuerzo realizado para producir esta literatura dramática. Y para termina esta presentación, trascribo las últimas palabras dichas por el único intérprete de la obra “Los demonios del pasado”, y con las cuales acaba la misma: 

“Es hora de decirte adiós, no voy a seguir engañándote,
 haciéndote creer que estoy vivo y de que él vive a través de mí.
 Me voy con mi duda, madre,
¿Qué relación tiene la tristeza con el miedo?”.


Cae el telón. Fin de la obra. Muchas gracias”.