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Un acto de justicia y valor

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  martes 8 enero 2019

A seguidas expondremos, un texto escrito por la Doctora Laura Acosta, a quien admiramos y respetamos sobre manera, por su verticalidad, responsabilidad, honestidad, profesionalidad y capacidad; en su ejercicio como abogada y en su vida pública.  Ella redactó el mismo y fue reproducido en el diario digital Acento.  
   
 A nuestro entender, es una pieza que demuestra de que material está hecho esta gran dominicana y que cada vez, con su accionar nos muestra que si es posible, realizar las cosas de forma correcta y con esfuerzo, lograr lo que, en el caso de Bahía de las Aguilas, parecía imposible.  Tal como se comprometió, así cumplió con su madre y el pueblo dominicano. A seguidas, texto indicado:
   
 “Justo es también recordar que este caso fue descubierto en 1997 en el primer gobierno de Leonel Fernández, quien apoderó a mi mamá, Guillermo Moreno fue el primer fiscal de ese caso y tras su renuncia lo continuó con la misma vehemencia Francisco Domínguez Brito, el procurador entonces era Abelito Rodríguez del Orbe; y el director del IAD que aportó las pruebas del fraude fue Wilton Guerrero”.
    
“Cierto es que Danilo Medina tuvo el mérito indiscutible, primero de escuchar el reclamo del pueblo y luego, hacer algo que pocos políticos hacen: revertir la decisión inicial de firmar un acuerdo y decidir seguir adelante con el proceso judicial”.
    
“Soy testigo y doy fe de que su compromiso inicial de apoyo directo a este caso hasta su conclusión final, no cesó ni un momento, se interesó personalmente por cada paso, cuestionaba, preguntaba, reclamaba. Sin esa voluntad política expresada a través del apoyo incondicional y expedito del Poder Ejecutivo, jamás este triunfo habría sido posible. Solo una “simple” notificación requería una logística tan complicada, que sin el apoyo del Ejecutivo habría sido imposible”.
    
“En el Ejecutivo: Gustavo Montalvo, Flavio Darío Espinal, Roberto Rodríguez Marchena, Xenia García, Juan Ariel Jiménez, José Dantés, Patricia Peña, y todos los empleados del Ministerio de la Presidencia, que nos ayudaban cada vez que era necesario su apoyo, hasta para sacar copias de voluminosos expedientes. Esos son los ángeles de la guarda de este proceso”.
    
“Sobre el poder judicial, la historia de este caso no puede escribirse sin hablar de Alba Beard Marcos, una mujer de acero que manejó de forma eficiente y ordenada cada audiencia, hay que saber como estaba ese expediente antes de caer en sus manos, para conocer la magnitud del trabajo hecho por ella. Su sentencia es una joya jurídica en materia inmobiliaria. Pone cada cosa en su lugar. Esa es la sentencia que queda para la historia. Me alegra saber que hoy se encuentra en el Tribunal Constitucional”.
“El Magistrado Manuel Alexis Read, que también dirigió con maestría las audiencias de apelación, hoy también ascendido a la Suprema Corte de Justicia”.
    
“Y por supuesto, el Magistrado Manuel Ramón Herrera Carbuccia y los magistrados de la tercera sala de la SCJ que trabajaron sin descanso y magistralmente el caso para fallar cada recurso de casación, llevándolo a su final”.
    
“Es importante mencionar igualmente a Yeni Berenice Reynoso: ella asumió como propio el proceso penal y lo ha defendido hasta que quedó esperando que el Pleno de la Suprema Corte de Justicia – que lo tiene hace cuatro años – decida fallarlo. Ese es el proceso inicial de 1997 que se mantiene allí con tres extinciones que fueron pronunciadas por jueces inferiores”.
    
“Muchos se preguntan por qué no ha avanzado igual el proceso penal. En lo que concierne al de 1997, eso se encuentra en manos de la Suprema que lo ha puesto a dormir desde hace 4 años. Sin embargo, queda pendiente la persecución de todos aquellos que – a sabiendas de que los derechos que reclamaban tenían un origen fraudulento – mantuvieron sus procesos ante la jurisdicción inmobiliaria como si se tratara de derechos legítimos”. 

“El resumen de todo lo anterior es que este país es posible, cuando hacemos de lado diferencias y nos unimos por una misma causa: sociedad, prensa, gobierno, oposición. Lo que parecía imposible, se hace realidad”.
    
“No insulté a un funcionario para reclamar, no hice amalgamas, solo presenté argumentos y cuando se me pidió explicar, en vez de ofenderme creyendo tener la verdad absoluta, expliqué y respondí, y escuché”. 

“Que este caso sirva de ejemplo para encaminar decenas de metas que tenemos como país y que no hemos podido lograr por atrincherarnos a decirle barriga verde al contrario. Convencer, argumentar, gritar sin descanso, unir, esa es la clave”.

“Y no, el triunfo no es mío y nunca lo ha sido: el triunfo es primero de cada dominicano, y luego de cada una de las personas que con  su esfuerzo ayudó a hacerlo realidad. Quiero hoy traspasar cada palabra de cariño y agradecimiento a ellos, a todos los que he mencionado aquí y a los que por inadvertencia he olvidado tal vez”.
    
El mismo nos muestra que cuando se antepone el interés común por encima de los prejuicios y los intereses de todo tipo, siempre será posible, con una voluntad política detrás, lograr que en este país se logren las metas y objetivos que merecemos como nación. Enhorabuena, para iniciar este año 2019, que una noticia de esa naturaleza, nos haya sido dada para recordarnos que cuando existen hombres y mujeres con el espíritu de justicia y valor, muchas cosas pueden cambiar y hacerse posible.