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Jugando con fuego

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 16 abril 2018

Cada día se hace más difícil creer que estas naciones del primer orden están a favor o en contra de determinada causa que no sea la suya misma. Por eso, no sabemos, si Los Estados Unidos, defiende o combate al terrorismo y el narcotráfico.

Diferente al presidente filipino, Rodrigo Duterte, quien desde que asumió el mando, en 2016, enfrenta sin contemplación a estos, quienes lo piensan bien, para refugiarse en su territorio si quieren seguir en la estadística de los vivos.

Como muestra de su determinación de no cederle a esos grupos, prometió matar a su hijo, si es encontrado culpable de traficar drogas, aplicándoles la misma dosis a los consumidores de estupefacientes, limpiando su país de esa lacra.

El pasado Viernes, despertamos con el bombardeo a Siria, por parte de Los Estados Unidos, aliado a Reino Unido y Francia. Bajo la misma trama con que invadieron a Irak, que también tenía una política de tierra arrasada contra estos delincuentes, bajo la sospecha de "poseer armas letales".

Igual, dieron el golpe sin esperar que sus Naciones Unidas, confirmara o rechazara el uso de dichas armas contra la población por parte del gobierno sirio, donde murieron civiles, que al decir de las autoridades, fue una acción de los propios terroristas.

Al principio se pensó, que Rusia dio el visto bueno al ataque a bases estratégicas sirias, con el propósito de debilitar al régimen de Bashar al-Assad, pero ahora reina la incertidumbre, de que Putin puede proveer al régimen sirio armas poderosas, como las baterías S-300 con gran poder destructivos.

Con esto, Rusia blindaría a su aliado para una futura eventualidad, esto revela, que el mundo pudiera estar en uno de sus peores momentos en torno a la paz que demandan los pueblos. Ya el presidente coreano, amenazó con provocar una hecatombe universal de ser atacado por estos países poderosos.

Pocos han jugado con fuego sin quemarse, pero estas grandes potencias en su afán de controlar al mundo pudieran estar a punto de desatar los “demonios”, en que no queden vivos para contar la historia. Los gobiernos temerosos, se están artillando y las consecuencias pudieran ser catastróficas para presentes y futuras generaciones.

Posiblemente, Donald Trump, y Emmanuel Marcron, tratan de distraer a la opinión pública, pues ambas figuras se asfixian en la impopularidad, y buscan oxigenarse enfrentando al régimen sirio que no es de su complacencia, y eso hace peligrar la paz.

Pudiera también tratarse, de que pocos presidentes del ala republicana se van del poder sin provocar guerras, y probablemente Trump haya querido debutar, siguiendo esa línea de conflictos armados, del que sectores de su entorno se benefician.

Pero cualquiera que sea las razones, estos pueden estar jugando con fuego, porque es poco entendible que al mismo tiempo que dicen enfrentar a los terroristas, también enfrenten a gobiernos que siempre los han enfrentado, como el gobierno de Hussein, en Irak, y el de al-Assad, en Siria. 

Tienen la difícil tarea de definir si realmente combaten o defienden a uno u otro, pues ojalá, ese jugar con fuego no termine de incendiar la débil paz que viven las naciones involucradas, poniendo en aprieto a sus ciudadanos, que lo menos que necesitan es conflictos armados, de lo que ya están hartos por los actos terroristas.

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