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La Ley Laboral del 80-20 es un adefesio jurídico

Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  viernes 9 marzo 2018

                                    EDITORIAL

   La Ley Laboral del 80-20 es un adefesio jurídico

En estos días de histeria casi colectiva con el tema haitiano está muy de boga el asunto del precepto jurídico, que establece que en los centros laborales debe imperar una proporción en el empleo de 80-20, de dominicanos con relación a extranjeros.

No sabemos desde cuando está vigente esa legislación, pero en si comprendemos que ya tuenen muchos años o décadas, y son de las cosas que la dinámica de la vida van superando.

Los dominicanos más adultos sabemos que era famosa en este país en los años 60, 70 y antes, la multa para casos menores de los 5,75. Eso cuando esa suma tenía mucho valor, pero ya nadie habla de eso, pues una multa de menos de seis pesos es ridícula.

Así podemos decir del 80-20 en la mano de obra, en algunos renglones de nuestra economía, como son la agricultura y la construcción, por solamente poner dos ejemplos muy conocidos.

Conocidos por el alto grado de dependencia que tienen esos renglones tan vitales para nuestra economía y desarrollo de la mano de obra haitiana, precisamente la que se quiere satanizar en la actualidad.

Queramos o no tenemos, que admitir que este país tiene dependencia de los haitianos para sostener esos dos pilares de nuestra economía, así como la tuvimos en época no tan lejana, para el corte de la caña de azúcar.

Solo que en aquellos años la presencia haitiana no eran tan masiva ni se habían generado tantos conflictos con ribetes internacionales, con relación a esa inmigración hacia nuestro territorio.

Pero lo que sí es cierto, es que resulta ridículo querer imponer que en esos renglones de la economía, el cumplimiento de esa norma jurídica, pues sencillamente eso es imposible por más vueltas que se le quiera buscar y más argumentos se inventen los nacionalistas.

La absoluta dependencia de la mano de obra haitiana para agricultura y construcción solamente puede reducirse con un  proceso que sería lento, de tecnificación de los procesos en esas áreas, sino ni soñar, pues los dominicanos no están en eso de doblar el lomo en esas áreas.