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La reorientación del otorgamiento de las becas a estudiantes

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 4 enero 2018

Al asumir el Gobierno en el año 1963, recién decapitada la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina, el presidente Juan Bosch comprobó que nuestro país carecía de profesionales y técnicos calificados en todas las áreas, indispensables para echar el país hacia adelante, en procura de lograr un desarrollo que estuviera a la par con los demás países del área.
    
Con la visión de futuro y de progreso que siempre caracterizaron al Presidente Bosch, fruto de sus vivencias, así como de las buenas relaciones cultivadas con mandatarios de diferentes países del mundo, se inició un proceso de otorgamiento de cientos de becas a jóvenes emprendedores en las distintas áreas del saber, como: ingeniería y tecnología de la época; medicina, educación, cultura, idiomas, finanzas y economía; turismo, las bellas artes, entre otras. Desgraciadamente este gobierno fue derrocado siete meses después, por lo que no pudo aprovechar estos conocimientos.
   
En las gestiones presidenciales del doctor Leonel Fernández Reyna, al igual que en las del licenciado Danilo Medina Sánchez, se le ha dado continuidad de manera exitosa, a esta importante y necesaria política pública. 
    
El Estado Dominicano invierte todos los años una gran cantidad de recursos en el otorgamiento de becas a jóvenes de escasos recursos económicos con calificaciones sobresalientes y con deseos de superación.
    
Según la licenciada Alejandrina Germán, Ministra de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), en las gestiones del Presidente Medina, desde el año 2012, se han otorgado 39,488 becas nacionales y 12,216 internacionales, para grado y postgrado, para un total de 51,704 becas otorgadas en distintas universidades, tanto nacionales como internacionales.
    
Consideramos que el criterio utilizado para el otorgamiento de las becas, tanto las del MESCYT como las que otorgan otros organismos, debe ser revisado y reorientado en base a las necesidades y a la cantidad de profesionales que requiere el Estado Dominicano y el sector empresarial, pues hay áreas que están totalmente saturadas de profesionales.
    
Hacemos esta sugerencia, considerando que no tiene sentido que se continúe invirtiendo grandes recursos en becas, que luego el país no sacará ningún provecho, pues no se cuenta con la capacidad instalada necesaria para colocar a esos profesionales, tanto en el sector público como en el privado. 
    
Se debe firmar un acuerdo con el sector empresarial en el que se especifique el tipo de profesional que está demandando y luego realizar un diagnóstico profundo para determinar con cuántos profesionales, por área específica, cuenta el país y cuáles son los que verdaderamente se requieren, para determinar cuáles son las especialidades que verdaderamente ameritan ser becadas.  
    
En nuestras universidades se debe orientar a los estudiantes sobre qué especialidad deben escoger y tratar de formarlos para que emprendan sus propias empresas; no para ser empleados, como viene sucediendo.
    
Además, sería muy frustratorio, tanto para el Estado Dominicano, como para los beneficiados, que después de tantos sacrificios, tiempo, recursos invertidos y de tantas ilusiones despertadas, nos encontremos con la triste realidad de que no se disponen para ellos de las posiciones y los espacios donde puedan poner en prácticas los conocimientos adquiridos. 
    
Lamentablemente, muchos emigran a otros pases, lo que representa una gran pérdida para el Estado Dominicano. ¡Si así se hace, el Estado será el gran beneficiado!

El autor es contador público autorizado.
Exmiembro Titular de la Cámara de Cuentas de la República y
exdiputado al Congreso Nacional.