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Las FARC en elecciones
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 4 diciembre 2017

Quizás uno de los mayores logros del presidente Juan Manuel Santos, en Colombia, ha sido poner fin a las acciones guerrilleras de Las FARC, con más de medio siglo operando en la “clandestinidad”, poniendo de rodilla al país mediante actos extremistas.

Los acuerdos entre las partes, no han sido bien vistos por la sociedad colombiana, quien demanda y reclama justicia, por los hechos de quienes se valieron de los medios más cavernarios para imponer sus criterios, derramando sangre inocente.

Por décadas, emplearon el amedrentamiento, ejecutando los actos más crueles, sumiendo a esa nación centroamericana en el pánico colectivo, porque el mensaje siempre fue claro, cero piedad, ni respeto a valores espirituales y humanos.

Pero, como nada es tan malo, que no tenga algo de bueno, los colombianos aunque a regañadientes, aceptan la propuesta de paz acordada con este grupo, organización que entró al rango de terrorista, por su accionar criminal.

Que recuerde, ningún grupo de Derechos Humanos fue a Colombia a conocer del genocidio cometido contra mucha gente indefensa. Y menos se entiende, que entre tantas concesiones, a estos delincuentes, el Estado le otorgue el derecho de representar a Colombia políticamente.

Esto no debe ser en nombre de la Democracia, pues es de lo que menos conoce Las FARC, que utilizó el secuestro a ciudadanos y el robo de propiedades a campesinos, asesinando a aquellos que osaron oponerse a su escalada asesina.

Pero quizás, lo que estén poniendo a prueba tanto Juan Manuel Santos, como los guerrilleros, es la capacidad de olvidar del colombiano, porque ahora falta por verse, si la nación los reivindica, otorgándoles el derecho a representarlos políticamente.

El pueblo tiene en sus manos, la oportunidad de demostrar si el miedo que este sector le imprimió por décadas lo afectó tanto, que aun estando ya fuera de la selva, y habiendo “entregado las armas”, todavía le tiene secuestrada la conciencia.

Si Las FARC sacaran aunque sea un representante municipal en todo el país, sería un reconocimiento a su lúgubre pasado, cuando sometió a Colombia a los peores escarnios, pero los electores tienen la última palabra en las urnas.

Esos acuerdos mostrencos, ponen en sus manos la oportunidad de vengarse de la opresión al que por más de medio siglo fueron sometidos hombres y mujeres de todo el mundo, por los ademanes de estos terroristas.

Tan despiadados, que un hombre de armas y guerra como Fidel, los recriminó por su indolencia. Recordándoles el líder fallecido, que ninguna acción revolucionaria podía fundamentarse en la opresión de su pueblo, incluyendo de sus enemigos.

Les recordó, que una de sus primeras prédicas a su ejército, era jamás retener por la fuerza a ningún prisionero, porque era a la mayor degradación y vejación a que se sometía a un humano, y que ninguna lucha justificaba eso.

Las FARC no sólo secuestró y mató humildes colombianos, si no, también a ciudadanos extranjeros, que nada tenían que ver con su lucha violenta, provocándole dolor y el martirio de sus familiares, que sufrían la extorsión.

Colombia tiene la oportunidad de darle el sitial que se merecen estos narcos-terroristas, pues tanta ignominia no puede quedar impune. Si Las FARC pueden buscar el poder político en Colombia, pronto el ISIS hará lo mismo en Iraq, ya veremos.

alex15958@hotmail.com

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