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Recordando: ¿La culpa es del cartero?
Publicado por Redacción Externa  |  Opinión |  martes 14 noviembre 2017

En los años 2009 y 2015, tratamos este tópico, cuando, para el primero, las encuestas no reflejan tanta importancia de parte de los encuestados sobre este tema.  Sin embargo, y gracias a Dios, eso ha ido cambiando, muestra de ello, es la fuerza moral que hoy tiene el movimiento la marcha verde y que no ha podido ser rebatida, por más intentos que se han creado y provocaciones.  Asimismo, por las mediciones que hoy se visualizan en diferentes valoraciones, de cómo este movimiento pacífico en credibilidad muy por encima de los partidos políticos y cómo se han asumido los hechos que se han dado en los últimos tiempos, no hay ya la inercia e indiferencia total y esto lo sienten todo el que concentra poder político, económico, social y eclesiástico.

Cuando procedan a leer lo que a seguidas exponemos, se podrán dar cuenta que muchas de las cosas vertidas, parecieran actuales o una premonición de lo que hoy ocurre. Veamos: 
    
“Hace tiempo que escucho una frase que he aprendido de mi padre, y que se ha acuñado mucho en el ámbito político, es la que dice: “hay quienes culpan al cartero de la mala noticia que contiene la carta”.  Esto se puede traducir perfectamente en lo que ha ocurrido en los últimos días, por lo indicado por el embajador norteamericano James Brewster, en pleno almuerzo de la Cámara de Comercio Dominico Americana, respecto a la corrupción de nuestro país.  Este no ha sido el único diplomático que ha emitido consideraciones de fuertes quejas en ese sentido, impunidad y corrupción. Lo hizo a inicios del año en curso, 2015, el propio ex embajador del Reino Unido, Steven Fisher,  el 29 de abril del 2015,  abordó temas diversos sobre: turismo, narcotráfico, justicia, pobreza y su crecimiento, entre otros y la reacción fue casi parecida a la de Brewster, con la diferencia que no salió a relucir ningún despectivo de su preferencia”. 
    
“La pregunta que he indicado importante, es saber:  ¿Si lo expresado por ambos diplomáticos en su momento, era mentira o verdad, fuera del elemento injerencia?”  
   
 “Ahora bien, lo que en nuestro país está viviendo hoy día, no es fruto de hace poco tiempo, es el cúmulo de todos estos años en que se ha agravado la corrupción pública y privada y el ejemplo y respuesta que ha tenido, es la falta de sanción, la connivencia, y la impunidad.  Esto es lo grave.  Tal como también lo señaló el Semanario Católico Camino, en su Editorial de la semana recién pasada, respecto a lo indicado por la Conferencia del Episcopado Dominicano, que desde el año 1975, viene refiriéndose al tema”.  

“La corrupción, como fenómeno, es parte del ser humano y de los sistemas que éste crea, por ende, no dejará de existir.  Lo que no debe dejar de fortalecerse son las instituciones y a su vez, el castigo a todo aquel, sin importar banderías políticas, ni mucho menos intereses económicos, eclesiásticos ni de ninguna índole. Que lo realmente puntual sea el mantener la fuerza de las instituciones no los nombres, ni abolengos, ni sus cargos, sea quien sea”.
    
Al igual que esos embajadores ya mencionados, el propio empresario Báez Brugal estableció lo propio respecto a la situación de descomposición social, corrupción e impunidad que impera en el país y quisieron acallarlo también.  ¿Qué ha sido lo malo establecido por cada uno de los actores y entidad señalada? ¿Qué han mostrado la enfermedad que tiene el cuerpo social dominicano?  ¿Qué nos están mostrando nuestras debilidades latentes y que cada momento se agravan porque no existe una real voluntad política?  
    
En el año 2009, escribí un artículo, a propósito del tema, titulado: “El mensaje y el cartero”, aludiendo como los actores políticos que hemos tenido en los últimos años luego del golpe de Estado del profesor Bosch, han ido cavando la tumba del sistema que hoy padecemos.  En ese escrito, señalé y expuse una cita de dos actores políticos, uno ya fenecido y otro aún en vida, en la siguiente forma: “No deseamos finalizar sin colocar citas de dos dirigentes del PLD cuando se han referido el tema de la corrupción, uno es Miguel Cocco (fallecido) y el otro es Euclides Gutiérrez Félix, respectivamente.  Veamos: “… que los pocos recursos de que dispone el Estado han sido pésimamente administrados, lo que ha permitido que servidores públicos a todos los niveles y categorías emprendan una competencia absurda por ver cómo se acumula más riqueza, si por medio de la plusvalía o a través del robo al Estado”.  “Se ha convertido en un hecho cotidiano ver como funcionarios se transforman en millonarios, lo que aleja cada vez más la posibilidad de que los pobres superen el estado de miseria e indigencia en que viven en la República Dominicana”.  

Indicó además: “Lo que estoy diciendo no es un planteamiento político, es una queja a todos los gobiernos, incluyendo a éste, mi gobierno, porque no hemos sido lo que predicamos, y es mucho lo que hemos dejado de hacer”.
    
“El Dr. Euclides indicó hace apenas unos meses, lo siguiente: “Si esos aventureros locos del PRD cogen (sic) este gobierno, ellos no tienen que buscar pruebas para meternos presos, eso somos nosotros que somos “pendejos”, que tenemos 40 expedientes ahí, de ladrones establecidos y no los sometimos a la acción de la justicia”.   “(…) esto ocurrió porque el PLD es un partido democrático donde se vota y que los que tienen esa facultad, que son los que tienen la mayoría, decidieron no hacer el sometimiento de esos ex funcionarios (…)”.   “(…) esos expedientes no fueron sometidos a la acción de la justicia por la gobernabilidad del país, pero que él de manera particular entiende que debieron haberlos metidos a todos a la justicia (…)”.     
    
Como pueden ver, el fenómeno social de la corrupción, ha estado presente en nuestro sistema hace mucho tiempo, el problema ha estado que se le ha querido tratar de forma selectiva, conveniente y circunstancial, a los intereses, no del pueblo, sino de los mismos que se han beneficiado en los distintos ámbitos del producto que genera la misma.  Ha habido impunidad, y eso es lo grave, no ha existido sanción, por lo que no ha habido posibilidad de ver ejemplos correctos que permitan que esta sociedad tenga hoy un rumbo distinto al que hace tiempo tiene, la descomposición de sus instituciones, la credibilidad y la confianza. 
    
Hoy se quiere seguir culpando “al cartero del contenido que tiene la carta”; el problema no es que lo haya dicho Brewster, Fisher,  Brugal, Euclides, Cocoo, o alguna entidad; el asunto está que la realidad es tal cual la han plasmado, sin embargo, ha faltado voluntad política histórica y actual, de enfrentar y sancionar la corrupción. Se hace juego y labor de diversión con ella, para acallar voces de forma momentánea, o un escándalo cubre al otro y no se dan cuenta, quienes así actúan, que se están convirtiendo en sepultureros del sistema que ellos mismos han aprovechado en su conveniencia.  Esto, más temprano que tarde, debe de cambiar.  No se puede seguir haciendo lo que siempre se ha hecho.