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Hacia un futuro tenebroso
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 9 octubre 2017

Asumíamos, que luego del 9/11, en Los Estados Unidos, el negocio de las armas recibiría un duro revés, en el uso, porte, tenencia y fabricación, para evitar hechos dantescos como el de Las Vegas, Nevada, recientemente.

Lamentablemente, la realidad es diferente, porque estas naciones han continuado su carrera armamentista, empujando al mundo hacia un futuro tenebroso e incierto, con las familias sacudidas de dolor.

Lo sucedido en Las Vegas, es el mejor ejemplo del rumbo desquiciado que lleva la especie “humana”, demostrando además, que la impiedad no sólo la exhiben los llamados terroristas.

La sentencia de Bin Laden, se cumple a cabalidad, “América jamás vivirá en paz”, pues al parecer, dentro se ha acumulado abundante odio y resentimiento, donde se ha perdido el amor, y respeto por la vida.

El 1 de Octubre, quedará consagrado como día del terror en una comunidad caracterizada por ofrecer diversión a sus visitantes. Stephen Paddock, será de esos nombres que pocos querrán recordar, después de asesinar tantas personas con la peor vileza, sin aparentes causas justificadas.

El público que acudió a ese concierto a disfrutar de las libertades que debe garantizar la autoridad legalmente constituida, vivió los momentos más horrorosos y espantosos que nunca pudo imaginarse.

Porque ese desalmado, desde la habitación que ocupaba en el piso 32 de un hotel, indiscriminadamente abrió fuego, para dejar su nombre en las páginas de la historia, como el sicópata de los sicópatas jamás conocido.

Estados Unidos nunca había vivido un episodio sangriento tan desgarrador, en que un individuo de forma deliberada matara más de cincuenta ciudadanos, e hiriera a cientos, provocando el dolor colectivo.

De momento, las autoridades no encuentran en él, el más mínimo rastro de pertenecer a grupos extremistas, sus familiares lo describen como incapaz de semejante atrocidad. Buena solvencia económica, que problemas de esta índole no pudieron llevarlo a semejante barbaridad.

Sólo fue marcarlo por el pasado de su padre, un ladrón de bancos, a quien el FBI de 1969 a 1977, mantuvo entre los más buscados, al escapar de una prisión, donde cumplía condena por esos delitos, pero “nadie carga culpas ajenas”.

Este hecho, protagonizado por ese sujeto, cual lobo solitario derramó tanta sangre, encuentra algunas explicaciones, donde está de por medio el negocio de las armas, que al parecer se sitúa por encima de la vida.

De acuerdo a la prensa, este poseía más de cincuenta armas de diferentes calibres, e igual nadie puede explicar su criminal proceder, tampoco se explicaría, cómo pudo trasladar tantas armas al hotel, que usó como centro de terror para atacar inmisericordemente a tantas personas.

En su habitación aparecieron 39 armas, y ninguna autoridad se percató del movimiento de estas de un lugar a otro, en su casa encontraron otras 19, y eso pone de manifiesto la falta de control en estas.

Nuevamente, sólo quedan los hechos, heridas que nunca cicatrizaran, el terror vivido por quienes estaban en ese lugar, y los heridos que vivirán para siempre con la pesadilla de aquel 1 de Octubre, de 2017.

Esto pone en evidencia que el terror no sólo viene de afuera, si no, que Estados Unidos convive con individuos de reputación criminal, dispuestos a poner en vilo a la sociedad, empujándola hacia un futuro tenebroso.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09