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“Ya nada es sólido…
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 10 agosto 2017

…es líquido”. Con ese concepto nos introduce el filósofo y sociólogo Zygmunt Bauman (1925-2017) al estudio de la “Modernidad Líquida”, de la cual es su creador para referirse a la sociedad actual de consumo desde la perspectiva de cada una de las columnas principales que la sustentan: la sociedad, la economía y  la política. Nos encontramos en un mundo más provisional, “ansioso de novedades, agotador” como expresara el periodista español Justo Barranco analizando la obra de Bauman. Vemos como el matrimonio ya no es para toda la vida, el trabajo en un único lugar, ya no es para toda la vida. Hemos perdido el control de la naturaleza; y las reglas y regulaciones retratan el nivel caótico de la vida humana…

            A continuación presento los elementos característicos de la liquidez en la modernidad, siguiendo el esquema y las explicaciones de Zygmunt Bauman.

            El primero: Los fluidos. Estos no se fijan al espacio ni se atan al tiempo…para los individuos líquidos lo que cuenta es el flujo del tiempo. Bauman asocia los fluidos a la levedad, es decir, opone la levedad a la rigidez y a lo pesado. Aquí la levedad tiene un carácter de liviano, y, por tanto, posee movilidad, y, entonces se traslada con mayor fluidez que algo sólido. Hoy día una, persona se desprende de las obligaciones de una manera más “fluida”.

            “Modernización de la modernidad”, es el segundo elemento que presenta el autor de La cultura en el mundo de la modernidad líquida. Bauman  define a las estructuras de comunicación de las vidas individuales. Antes las instituciones fungían como celdas y estrategias de vida, por lo que las relaciones de poder de instituciones y empresas sustentadas por el capitalismo, lo que importa actualmente para el que sustenta el poder es que no necesariamente tiene que estar presente de manera presencial, sino que se apoya en la velocidad electrónica de las diversas tecnologías para estar allí.

            Bauman llama al tercer elemento: Estamos asistiendo a la venganza del nomadismo contra el principio de la territorialidad y el sedentarismo. Explica que pasó el tiempo en que se vivía en solo lugar, ahora la mayoría sedentaria es gobernada por una élite nómade y extraterritorial. La era del compromiso mutuo, está siendo licuada por la nueva forma de poder que consiste en poseer distancia y conquistar. Pone el ejemplo el caso de las guerras, las nuevas invasiones bélicas consisten en atacar y huir.

            Llama Emancipación al cuarto elemento. Sinónimo de libertad. Dice que significa literalmente deshacerse de las ataduras que impiden o constriñen el movimiento, comenzar a sentirse libre de actuar y moverse. Aquí puntualiza, que quienes se conforman con lo que tienen, suponiendo que en su “comodidad” gozan de libertad, por temor a perder aquello que ellos conocen como libertad. Esto implica que desarrollan un temor, un miedo al mismo tiempo, de asumir la responsabilidad de la libertad. Por tanto, no experimentan ninguna necesidad de liberarse ni se “sentarse” a escuchar la verdad. La verdad que hace libres a los hombres, escribe Bauman, es en gran parte la verdad que los hombres prefieren no escuchar. Las personas líquidas prefieren “no escuchar”.

Estos son los cuatro elementos básicos planteados por Bauman en su Modernidad Líquida.