Ultima Actualización: lunes 23 octubre 2017  •  10:10 PM
Yo pensaría igual
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 7 agosto 2017

Siguiendo la costumbre, de sacerdotes enfrentar a presidentes, recientemente el cura Benito Cruz Lantigua, de la ciudad de Santiago, le reclamó a Danilo Medina, dejar de invertir tantos recursos en Educación, mientras descuida otras aéreas.

Fui testigo aquel día, cuando el reverendo Milton Amparo Tapia, tomó el pulpito de la Iglesia San Bartolo, en Gurabo, para reprochar a Hipólito Mejía, por la temeridad de su gobierno, frente a la prensa y la ciudadanía.

Todavía recuerdo, el sudor que le corría al ministro de agricultura de entonces, Eligio Jáquez, escuchando impacientemente la reprimenda del sacerdote a su jefe político, por su pobre desempeño frente al Estado.

Algunos funcionarios se pararon, e invitaban al presidente a salir de allí. Francisco Panal, y Antonio Rosario, fueron de los primeros miembros de la Iglesia que tomaron la homilía para expresar la inconformidad de su congregación con esos gobiernos.

El padre Toño, como es conocido, lo hizo tanto frente al presidente Balaguer, como a don Antonio Guzmán. Monseñor Panal, ante Trujillo, denunciándole las precariedades que vivía la ciudad de La Vega en aquellos tiempos.

Eso sucedió en 1961, cuando ya la dictadura finalizaba, lo que le salvó junto a su familia de una tenaz persecución. Dentro del catolicismo, siempre ha habido hombres dispuestos a cumplir con el mandato de Jesús, denunciando males políticos y sociales.

Pero en el caso que nos ocupa, el padre se salió de la línea de los anteriores, porque en lugar de demandar obras que beneficien a su comunidad, puso sus intereses personales y religiosos por encima de todo.

Según medios de prensa, en su reclamo al jefe de Estado, lo conminó a invertir menos en Educación, para que le construya una parroquia. Olvidando, no es obligación del Estado construir iglesias, para que el Vaticano recaude dinero de los incautos.

Pero, si yo fuera cura, pensaría igual, porque de lo que se trata es de defender el interés individual, y a la Iglesia lo menos que le interesa es que la gente se eduque, Medina sabe, que construyendo escuelas choca con ese poder supremo.

Sabe, que esto le quitaría la venda a quienes se han convertido en esclavos del Clero. Agradecemos a los Dominicos exhibir hoy la primera Universidad del "Nuevo Mundo", demostrando que entre los reformadores, también llegaron hombres preocupados por la educación.

Aunque desde ahí difundían cátedras religiosas para fortalecer sus prédicas en América. No es extraño que este cura pida al mandatario dejar de invertir en escuelas y liceos, y en vez de eso, le construya parroquias, con dinero del contribuyente.

Es sensato pedirle al jefe de Estado que diversifique la inversión pública, pues es cierto, no sólo necesitamos escuelas, en un país donde tantos males se han acumulado, pero lo que menos necesitaría el pobre es Iglesias.

A la Iglesia hay que exonerárselo todo, y también pretende que con el dinero de educar a la población se le construyan sus negocios, lo cual debe ser tarea del Vaticano, que maneja mucho más recursos que el Estado dominicano.

Cuando esta, mejor debería ayudar al gobierno, a sanear cañadas, donde viven hijos de Dios en condiciones deplorables. Que parte de esos recursos captados, sean invertidos en estos barrios, donde pobreza y desigualdad son sus compañeras 24/7.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09