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Otro esperpento judicial

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 5 junio 2017

Las autoridades vuelven a montar un circo sobre la corrupción, ahora con Odebrecht, otro espectáculo desagradable, que en nada ayuda en la causa, para que quienes roban al Estado, reciban sus merecidos castigos.

Mientras el sistema de Partidos colapsa por ese flagelo, el gobierno apela al sometimiento de funcionarios, legisladores y ex funcionarios, con un expediente sin sustento jurídico, que deje en la cárcel a los involucrados.

Funcionarios como el procurador general de La República, pasan por ese cargo, y cumplida su encomienda, salen de escenario, como si no existieran. Ya nadie recuerda ese personaje, que valiéndose de denuncias, hizo condenar a Jorge Blanco.

Aunque fue condenado por esas acusaciones, el propio Balaguer luego lo exculpó, cuando ya casi moría. Odebrecht, no será diferente, un show más, que por falta de evidencias, todo quedará en escándalo judicial.

En que, individuos sin escrúpulo, seguirán cabildeando cargos públicos, para hacerse ricos, sin ganarse la lotería. ¿Dónde radica esto? Yo vendo cinco toneladas de heroína en USA, voy allí, hago vida social en lugares selectos, me codeo con la clase política y empresarial, al poco tiempo sólo se habla de mi “honorabilidad”.

Desde la muerte de Trujillo, oímos hablar del hombre del maletín, que en el Congreso compra leyes, y hace aprobar proyectos mediante sobornos, y pocos congresistas han pasado por ahí, sin salir ricos con ese dinero, en perjuicio del pueblo.

Pero como todo es chercha, muchos reaccionan sorprendidos con el caso Odebrecht y Ángel Rondón, cuando la verdad es, que todo proyecto que no genera soborno, en el Hemiciclo no es aprobado, perimiendo engavetado.

Que allí, no se legisla en beneficio del país, si no, de aquello que ofrece el botín  a diputados y senadores. Y si decimos que ahí no están todos los que son, ni son todos los que están, es porque conocemos mejor que el procurador esa vieja historia.

Odebrecht, no tendrá un final diferente al caso PEME, no porque lo lleve el mismo magistrado, si no, porque cualquier leguleyo sabe, que para condenar a los imputados, el juez necesita pruebas bien documentadas, y esos grupos nunca dejan rastros.

En un país, donde nadie les pide cuentas de sus inversiones, depósitos bancarios, y bienes acumulados. Todavía hay cientos de funcionarios del gobierno que no declaran  sus bienes, como ordena la ley. Pero tampoco existe un marco financiero, para que los bancos no reciban dinero robado, o de practicas ilicitas.

Por ejemplo, si voy a un banco en Los Estados Unidos, a depositar diez mil dólares, debo presentar documento de identidad, y al poco tiempo, esta institución financiera me exige pruebas, que sustenten el origen del mismo.

Pero si el presidente respondió al morbo de quienes vestidos de verde exigen castigo a corruptos, ese proceso no pasará de ser un esperpento judicial, pues estos no sufrirán más que la condena moral por parte de la sociedad, sacándolos de la carrera política.

Pero esto ya dio frutos, pues mientras nos distraían con los arrestos, crucificaron a las mujeres, penalizando el aborto. ¿Qué sustenta el caso Odebrecht? Denuncias de delincuentes brasileños, que buscan bajarse una condena en Brasil. 

Si dicen, “son investigados” por el aumento desproporcionado de sus fortunas, sería diferente, pero el caso Odebrecht lo desmota cualquier abogaducho.

alex15958@hotmail.com

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