Ultima Actualización: martes 21 noviembre 2017  •  08:40 PM
Ley de Partidos
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 10 abril 2017

La República Dominicana, si no ha roto el record en crear leyes, debe estar cerca de sobrepasar a naciones que nos llevan siglos de fundación. Ya superamos a Los Estados Unidos, en la cantidad de gobernantes, generales policiales y militares, pero debemos estar sobrepasándolo en la creación de leyes inútiles también.

Por eso, al oír hablar de “Ley de Partidos”, nos preguntamos ¿Para qué? ¿Como puro formalismo, o cumpliendo agendas de grupos? ¿Quién garantiza que eso cambie el proceder de dirigentes acostumbrados al fraude?

Nadie espera, que esto transforme la mentalidad de una clase, que ha hecho de las violaciones su modo operandi. Si violentan la Constitución de La República, para acomodarla a sus intereses y caprichos, ¿Qué no harán, con dicha normativa?

Gente, que igualmente violentan y usan como papel desechable los Estatutos de esos Partidos, para imponerse a la fuerza, y le están diciendo al país, que una dichosa ley cambiará todo su proceder. ¡Vaya tomadura de pelo!

Se meten en conflictos internos, en los que no ha valido la intervención de dignatarios de la Iglesia católica, organismos internacionales, firmas de documentos, que luego desconocen, y ahora promueven dicha Ley como la luz salvadora.

Hasta la oposición se muestra entusiasmada con el proyecto, como si estuviera convencida de que es la salvación para sus propósitos, bueno, a lo mejor para los suyos sí, pero pecaríamos de ingenuos, si esperamos que la misma modifique la mentalidad de esos dirigentes, que es lo que debe cambiar.

Dicen “buscar poner fin” al transfuguismo electoral, “la mayor mentira”, pues eso choca con la Constitución y los derechos a elegir y ser elegidos de los ciudadanos, y ninguna ley les obligará a permanecer en una organización que ya no cumple con sus perspectivas, o “principios ideológicos”.

La justifican, alegando controlará el uso abusivo de recursos, por parte de quienes tengan el poder, mientras no han sido capaces de conseguir que los funcionarios declaren sus bienes al asumir funciones, ni tampoco cuando las abandonan.

Políticos, que sólo avalan la decisión del organismo electoral, cuando les favorece, y hacen hasta lo indecible, para colocar de los suyos en puntos claves, dentro de La Junta Central Electoral, para ver cómo el día de las elecciones se roban el proceso.

Por todo lo anterior, sería de tonto creerles, que una Ley de Partidos, ponga fin a sus conducta fraudulenta, ambición y temeridad política. Que evite, la alta cúpula se apandille, para secuestrar esas organizaciones, burlándose de la base.

Entonces, si no respetan la Constitución, los Estatutos de sus organizaciones, no cumplen acuerdos firmados, vulneran resultados emanados del soberano, violentan la voluntad popular de sus partidarios, ¿Cómo creerles, que esa Ley adecentará la actividad de Platón en nuestro país?

Si asaltan la Democracia interna, y subvierten el orden electoral, a pocos incautos convencerán de que ese mamotreto congresual ponga fin a sus vicios. Porque siguen creyendo, que el país puede cambiar, mientras ellos sólo renuevan crisis en el sistema.

Colocando sus intereses personales por encima del interés nacional, de las instituciones, y el ciudadano sólo es tomado en cuenta para fines meramente electoreros. De lo que sí, pueden estar seguros, es que el colapso del sistema de partidos no lo detiene ninguna ley de partidos.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09