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¡Cárcel para regenerar delincuentes!

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 27 marzo 2017

Como al parecer, todo comienza por la antigua Grecia, allí se construyó la primera Cárcel, para apartar a los que cometían delitos, o separar a “enemigos” del Estado, por razones políticas u otras motivaciones.

Esto sucedió, seiscientos años después de la actual Era. Una cueva fue el primer espacio usado como tal, donde enviaban al condenado a purgar sus penas, construyeron después recintos en la superficie.

Con el tiempo, ciertos países modificaron el sistema, e incluyeron el “trabajo público”, donde al condenado se le obligaba a trabajar para el Estado, sin recibir compensación, esto todavía tiene vigencia en algunas naciones.

Surge, consciente de que la condición del hombre es la libertad, lo que para lograrla, es capaz de romper sus barrotes, por resistentes que sean, pero además, porque temiendo al aislamiento forzoso abandonaría la delincuencia.

En el pasado, eso pudo llenar sus cometidos, pero, el paso del tiempo lo ha hecho inoperante, perdió su razón de ser, pues “el hombre se acomoda a condiciones, por adversas que parezcan”. Aún más, cuando ciencia y tecnología han avanzado tanto, que entrelaza a los humanos, por distante y remota que sea su separación, junto a la corrupción, mantiene al mismo colapsado.

Entonces, la humanidad debe buscar nuevos métodos para enfrentar a criminales, y quienes se apartan con sus acciones de la buena convivencia en sociedades organizadas y civilizadas. Por ejemplo, los abogados del Chapo Guzmán denuncian, que su cliente está enfermo, por la vigilancia extrema, que le impide dormir lo necesario, pero sería ingenuo pensar, que alguien con un historial de fugas de cárceles de máxima seguridad como él sea tratado de otra forma.

En La República Dominicana, eso empeora, pues oficiales mal pagados, son tentados por el dinero de los delincuentes, para lograr escapar, o tener ciertos privilegios. Aunque no tienen la necesidad de fugarse, porque desde esas cárceles operan con total libertad, y están mejor resguardados.

Muchos prefieren permanecer allí, desde donde ejecutan secuestros, atracos, intimidaciones y estafas, usando sus pandillas. Eso significa, que estos recintos más que regenerar, los degenera, haciéndolos más despiadados y peligrosos.

Los Estados Unidos, posee mayor control de sus cárceles, donde los reclusos no tienen acceso a un celular, ni siquiera a una llamada que no sea autorizada. Pero aún así, debe lidiar con la indelicadeza de guardias de reclusiones, que entran en componendas con prisioneros, facilitándoles herramientas para una posible fuga o introducir sustancias prohibidas.

Carceleros, que se enamoran de sus internos, y estos hábilmente se ganan su confianza, para lograr escapar o adquirir cuanto desean, o sea, dicho sistema perdió su esencia, y sólo funciona como almacenamiento de criminales y delincuentes.

El trabajo público tiene más sentido, pues con el encierro, se les premia, teniendo el Estado que mantenerlos sin aportarle nada. New York y otros Estados, prefieren dejarlos libres y vigilados fuera, porque un prisionero consume el salario mínimo de cuatro empleados anualmente.

Debería legislarse, para que sean sus familiares que asuman esa carga económica, y si no lo hacen, a este que asuma su consecuencia, pues la ciudadanía sale afectada doblemente con ellos. Por el mal que generan sus delitos, que puede incluir dolor y luto, pero encima de esto, con sus impuestos tiene que mantenerlos en una Cárcel.

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