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Santiago con altas amenazas, vulnerabilidades y riesgos en el cambio climático

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  miércoles 30 noviembre 2016

La lucha contra el cambio climático se va a ganar o perder en las ciudades. Se sabe que el modelo de crecimiento económico predominante generó una evolución climática adversa en el pasado siglo XX. Elevó amenazas, vulnerabilidades y riesgos ante eventos naturales, especialmente sequías e inundaciones tal como sucede hoy. En esta vaguada reciente se estima que apenas fue liberado del Complejo Taveras-Bao un promedio 400 m3/s, cuando en la Tormenta Olga (2007), el desfogue alcanzó los 4,000 m3/s. Estamos a tiempo para endurecer el ordenamiento territorial, fortalecer la gestión de riesgo y controlar ecológicamente las inundaciones de Santiago con un Anillo Verde Urbano.
   
De las 14 provincias declaradas en emergencia en correspondencia con la ley de gestión de riesgo 147-02; la única que ha hecho su tarea es Santiago, siendo la más estudiada, planificada e intervenida; donde sus actores estratégicos tienen un órgano común, la Corporación Ciudadana Santiago Solidario creada en el primer Plan Estratégico 2002-2010, por iniciativa del Arzobispado, Ayuntamiento, Oficina Senatorial y Consejo para el Desarrollo de Santiago (CDES).
   
Igualmente, el estudio reciente de amenazas, riesgos y vulnerabilidades realizado en el marco de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) del BID-CDES-AMS, identifica en consistencia con el cambio climático, los principales eventos naturales que amenazan Santiago y estima la probabilidad de ocurrencia de desastres.
   
El Presidente Medina y el Alcalde Martínez fundamentados en esto pueden priorizar inversiones para mejorar la gestión de riesgo. Asimismo, los datos y cartografía satelitales actualizadas facilitan la revisión del Plan Ordenamiento Territorial (POT), tal como hace hoy el Ayuntamiento con auspicio de ICMA-USAID. El crecimiento urbano planificado debe controlar radicalmente los asentamientos en zonas de riesgos. Pero cómo se define Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo. Una AMENAZA es un peligro latente asociado a peligros naturales que pueden manifestarse en un sitio específico y en un tiempo determinado, produciendo efectos adversos en la población, la infraestructura y la biodiversidad.
   
Por VULNERABILIDAD se entiende la suma de factores precipitantes endógenos de un territorio expuesto. Es su predisposición intrínseca de ser afectado o ser susceptible de sufrir daño. VULNERABILIDAD es la susceptibilidad física, económica, política o social que tiene una comunidad de ser afectada. Estadísticamente la vulnerabilidad es el porcentaje de población, infraestructuras productiva-servicios, instalaciones críticas y recursos naturales dentro de zonas de peligro y potencialmente afectables.
   
Finalmente, RIESGO es la medición concreta de los resultados económicos, sociales y ambientales en un territorio concreto, durante un tiempo de exposición determinado. Es el producto de relacionar amenaza y vulnerabilidad. Al igual que vulnerabilidad, el riesgo está relacionado a la población, infraestructura (de servicios, productiva), instalaciones críticas y recursos naturales, expresándolos en términos de vidas (en el caso de población) y en términos económicos en las otras categorías de daño.
   
La amenaza por desbordamiento de cauces (inundación) en Santiago se conoce y fue abordada por BID-AMS-CDES mediante la definición de calados (profundidad del agua) y velocidades asociadas a los eventos de crecida con diferentes probabilidades de presentación en el territorio. Tras la determinación de las precipitaciones máximas asociadas a diferentes períodos de retorno, se determinó las escorrentías o caudales relacionados a las mismas.
   
Para Santiago, el modelo hidrológico-hidráulico utilizado por el BID-AMS-CDES integra la cuenca y permitió calcular la hidrología (transferencia lluvia-caudal), la hidráulica de redes de saneamiento (agua residual) y drenajes (agua pluvial). Se calculó el evento máximo de inundación para un hecho asociado a la liberación de un caudal máximo de 4,000 metros cúbicos por segundo (m3/seg) desde el complejo de presas Tavera-Bao (similar a lo ocurrido en la catástrofe humana por incapacidad de gestión, producido al paso de la tormenta Olga en 2007). Sabemos que la FÓRMULA JONKMAN estima que la probabilidad de muerte en inundaciones depende del calado (h), la velocidad (v) y la tasa de aumento del calado (dh/dt).
   
En Santiago de los Caballeros, los afluentes del rio Yaque se han ido incorporando al tejido urbano sin que se haya producido, prácticamente, ninguna actuación de adecuación hidráulica de los mismos a la nueva realidad urbanística, lo que origina desbordamientos destacando las amplias áreas afectadas por el arroyo Gurabo, Jacagua y Pontezuela-Nibaje en su entrada a la zona urbana y su incorporación al rio Yaque.
   
También existen numerosas zonas de afectación por escorrentías superficiales antes de su incorporación a los cauces principales, asociadas al drenaje pluvial urbano que da lugar a desbordamientos e inundaciones locales, cuyas consecuencias económicas y de salubridad interfieren negativamente el desarrollo. La capacidad de la red pluvial y residual existente es insuficiente para evacuar las aguas pluviales de la ciudad cuando acontecen lluvias de alta pluviometría. A lo anterior se suma que Santiago es una ciudad con altos niveles de impermeabilidad del suelo. Esta situación la tenemos, impulsando el Anillo Verde Urbano para el control de las inundaciones de Santiago, en eso debemos estar.