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Arroyo Gurabo: tres tramos críticos de intervención

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  miércoles 23 noviembre 2016

Si acontece una grave inundación, la actual vaguada que afecta a Santiago será un mínimo aunque dramático laboratorio de desastre. Es un hecho conocido, Santiago de los Caballeros es un territorio vulnerable. De acuerdo al análisis de riesgo efectuado por el Plan Cuenca, la ciudad registra 50,717 mil personas viviendo en ríos, cañadas y arroyos, expuestas a catástrofes y eventos riesgosos (inundaciones, deslizamientos y derrumbes). De este total el arroyo Gurabo podría afectar el 29.0% de toda la población vulnerable de la ciudad; unas 14,547 personas, que es lo mismo que 4,156 familias pobres.
    
La cuenca hidrográfica Santiago cursa solapada sobre un crecimiento urbano que discurre por un área metropolitana superior a los 103 km cuadrados. En los últimos 40 años se han generado graves alteraciones en la calidad del agua. Aunque CORAASAN hace su trabajo, las excretas y secreciones de poblaciones de extrema pobreza constituyen verdaderas bombas contaminantes. Las descargas directas de aguas “negras” de las viviendas sumadas a los efluentes industriales y residuos sólidos que se lanzan en los 8 grandes arroyos y en especial al arroyo Gurabo, hacen que esta zona sea una de las más contaminadas y de mayor probabilidad de inundación.
   
El arroyo Gurabo debe valorarse a futuro como el área norte del anillo verde que tenemos que desplegar; en otras palabras el auténtico cinturón verde, protegido y reforestado que debemos asegurar en el entorno del polígono central de la ciudad también denominado también Unidad Zonal de Planificación (UZP I).  
       
Para toda la ciudad de Santiago un evento de inundación de 100 años de retorno puede producir daños por valor de más de $270 millones de dólares. Pérdidas que se han calculado considerando el régimen natural del rio Yaque del Norte a su paso por la ciudad. Es una situación hipotética mucho más desfavorable que la que se vive actualmente, pues la presencia de grandes embalses Taveras-Bao aguas arriba del río, si se manejan bien, actúan como elemento de control y reducción de caudales pico generadores de inundación.
   
Sabemos que el arroyo Gurabo es una de las ocho (8) grandes subcuencas de la ciudad, que recorre los sectores de Villa Verde, Gurabo Arriba, Los Santos, Ensanche Bolívar, Ensanche Bermúdez, Mejoramiento Social, Buena Vista, Urbanización Paraíso, Gurabo Abajo, Los Rieles, Urbanización Alejo y Gurabo al Medio. Su cauce atraviesa la ciudad en una longitud aproximada de 8 kilómetros lineales medidos desde la nueva avenida Circunvalación Norte hasta su desembocadura en el río Yaque del Norte, pudiendo llegar a 12 km si consideramos su transcurrir desde la Cordillera Septentrional. El perímetro de la parte alta de esta cuenca cubre 17 kilómetros cuadrados lo que representa un área de 1,700 hectáreas (27,030 tareas).
   
Al norte de la avenida Circunvalación Norte, el primer tramo de esta cuenca Gurabo está comprendido entre el inicio de las estribaciones de la cordillera septentrional, a una altura de 183 metros sobre el nivel del mar. El segundo tramo (medio) transcurre desde la calle 10 hasta la avenida Estrella Sadhalá. Esta es una zona de alta prioridad para actuar eficientemente con impacto. Se encuentra entre la avenida Estrella Sadhalá y la continuidad del arroyo Gurabo hacia el nordeste. El área posee un carácter urbano muy diferente, con presencia de muchos vacíos (solares yermos) y áreas poco consolidadas, en especial, en la margen derecha del arroyo.
   
Sin embargo, en toda la orilla de este segundo tramo se encuentra barrios con infraviviendas vulnerables. El Plan Cuenca y la Iniciativa Santiago Sostenible del Ayuntamiento y el CDES auspiciado por el BID, plantean el reordenamiento y la renovación urbana de esta zona con el aumento de la densidad y ocupación de vacíos, el realojo de las familias, la mejora de la conectividad, la gestión del agua residual, la recuperación del arroyo y la creación de una red de áreas verdes, espacios públicos y conectividades.
   
El tercer tramo del arroyo Gurabo pero no menos importante, transcurre después de la avenida Estrella-Sadhalá hasta su desembocadura en el río Yaque del Norte. También es una zona altamente crítica y su intervención requiere una actuación integral vinculada al gran río Yaque.
   
Finalmente,  debemos subrayar que la inundación de 100 años de período retorno, específicamente en el arroyo Gurabo, afectaría 14,547 personas, 3,636 viviendas, 176 comercios, 4 industrias, 3 escuelas, 4 instituciones y un centro de atención primaria en salud. La meta en materia de saneamiento de la cuenca hidrográfica de Santiago, especialmente del arroyo Gurabo no debe ser a “medias tintas” o paliativa, sino tiene que ser radical: recolectar y tratar el 100% de las aguas residuales, proteger la rivera, trasladar viviendas vulnerables y crear espacios verdes accesibles y protegidos. Eso parte de lo que deberíamos hacer en los próximos cuatro años.