Ultima Actualización: miércoles 19 septiembre 2018  •  06:23 AM

Fortalecer valores

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  martes 27 septiembre 2016

“No le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay en el hogar”. (Pepe Mujica).

Uno de los principales entes de una sociedad resulta estar fundamentado en la familia. Cuando existen debilidades en eso, de una forma o de otra, su resquebrajamiento se hará notar.
   
Nada puede sustituir lo que representa en cada individuo lo que supone la orientación y guía familiar para su forma de actuar ante la sociedad.  Por lo regular cuando existen problemas en el seno familiar, eso se verá reflejado en la misma forma en la familia más grande, que es la sociedad.  
   
Hay quienes como padres pretenden creerse que dejando sus hijos en manos de la escuela, están cumpliendo su ausencia. En años atrás cuando la educación pública era más preeminente que la privada, se podía decir que la misma era una continuidad del hogar.  Sin embargo, hoy se ha descansado todo solamente en la escuela, o en una labor doméstica porque ambos padres tienen muchas veces la obligación de trabajar, y cuando no es así, no hay mucho tiempo para educar.
   
Existen padres de familia que a pesar de dejar gran parte de su responsabilidad en la docencia,  no permiten que a sus hijos les llamen la atención, buscan cubrir muchas veces  de sus faltas, sus inconductas o se convierten en cómplices de sus malas acciones, para sustituir su ausencia. Pero aun peor,  hay esos, que hoy no pueden ser ejemplos, ni referencia de moralidad, ni de respeto para sus vástagos.  Luego se quejan cuando observan el producto de lo que han cosechado, porque se les ha ido de la mano.  
Nuestra sociedad necesita más que nunca hoy,  de que en el seno familiar haya mayor compromiso y que los padres realicen su labor y gran responsabilidad de educación y que su comportamiento sea realmente un ejemplo para sus hijos.  Esto porque hay muchos jóvenes viendo el supuesto parámetro de quienes funge como sus principales educadores, y no quieren conseguir lo deseado por esfuerzo y paciencia.  Desean hoy y ahora lo que son sus pretensiones, no mañana, no hay la enseñanza de que por vía del esfuerzo y el empeño, puedan conseguir sus mejores objetivos.  Pero, como lo que su madre o padre ostentan no tienen forma de justificarlo, creen que lo correcto es llegar acumular riqueza a cualquier precio y medio.  Por eso vemos padres cuyo papel solo se limita a cierto tiempo como si su responsabilidad tuviera fin.  Nada ni nadie puede ponerle traspaso al papel fundamental de la familia dentro de una sociedad. El ser humano necesita de observar buenos valores para que se sustente en ellos a lo largo de su vida.  Es por esto que el papel de ser mamá y papá, no el de cómplice de sus malas acciones,  es para toda la vida, si se considera usted alguien responsable.  
   
La sociedad que hoy tenemos, sufre su descomposición, en parte porque el papel que le corresponde a los padres, o está siendo sustituido de forma principal o simplemente, la guía que tienen los miembros de ese hogar, no es digna de ser modelo correcto, pero a la hora de salir a las calles, es con esa educación recibida que se incorporara al orden social.  Se requiere de una gran transformación de los entes que forman parte del fundamento de una sociedad, entre ellos, de la familia.