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Dominguez Brito y las expectativas en medio ambiente

Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  jueves 15 septiembre 2016

EDITOIRIAL

Dominguez Brito y las expectativas en  medio ambiente

La designación de Francisco Dominguez Brito ha generado expectativas positivas en torno a la necesidad de revertir el procedo de degradación de los recursos naturales en nuestro país, después de una gestión tan negativa como la de Bauta Rojas.

Particularmente en Santiago hay razones para el optimismo, por ser el incumbente nativo de este terreno, donde existe una gran deuda con  relación a reparar y resarcir nuestros recursos naturales.

Comenzando por el crimen que se ha cometido contra el Yaque, la carencia de áreas verdes y el hasta ahora fallido proyecto de construir el Parque Central en los terrenos del antiguo aeropuerto, por solamente citar los factores más relevantes.

En el poco tiempo que lleva el flamante ministro en ese puesto ha ofrecido señales  alentadoras que esperamos siga en esa dirección, para que puedan desarrollarse políticas que dejen resultados tangibles con el pasar del tiempo.,

La misma designación del ingeniero agrónomo Eduardo Rodríguez al frente de ese organismo en Santiago, es una buena medida. Lo mismo puede decirse de sus contactos con diferentes sectores de la sociedad, preocupados por el medio ambiente.

A nivel nacional los desafíos son enromes y esperamos que Francisco Dominguez Brito cuente con los recursos, la visión y el apoyo oficial necesario para encararlos y poder desarrollar po9liticas contundentes contra los enemigos de nuestra naturaleza.

La deforestación de dominicanos y haitianos, la degradación de nuestras fuentes acuíferas con la extracción de materiales y convertirla en basureros en nuestras ciudades, son graves problemas que necesitan de acciones contundentes.

Hay muchos intereses poderosos que se lucran con depredar nuestros recursos naturales y por lo general se creen intocables, pero hay que ensenarles que ante el interés general, en especial de las futuras generaciones, no hay vacas sagradas.