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El gran reto del 2014

Publicado por Redacción  x  |  Opinión |  lunes 30 diciembre 2013

Ya entramos al año 2014. Como país, tendremos varios retos, la mayoría los arrastramos desde hace décadas o siglos, y otros son tan recientes, que se nos dificulta ver la importancia que tienen o en el mejor de los casos todavía no estamos seguros sobre cómo enfrentarlos.

Resaltemos lo positivo. En este año seguiremos avanzando en materia de educación, obras públicas, salud, producción agrícola y apoyo a la pequeña y mediana empresa, por sólo citar algunos renglones, pues los resultados de la inversión del gobierno son y serán evidentes.

Igual ocurre con la transparencia en el manejo de la cosa pública y con la confianza que inspira nuestro jefe de Estado, que esperamos se fortalezca este año. También se nota un esfuerzo por mejorar el servicio eléctrico y la seguridad ciudadana. Otro aspecto es que recibimos el 2014 con una apreciable paz laboral, donde trabajadores y empleadores conviven sin muchos sobresaltos.

Naturalmente, el camino es largo y esos males no se superan en un santiamén, pero arrancamos.

Ahora bien, de la noche a la mañana se nos ha presentado un problemazo, que aunque estaba latente, ahora tomó un rumbo inesperado pues entró en el ámbito legal. Me refiero a la Sentencia TC-0168-13, que falló sobre el delicado tema de la nacionalidad.

Creo que el principal reto del 2014 es manejarnos bien al respecto, tanto en lo interno como en lo externo. Cualquier paso en falso puede ser catastrófico y tener repercusiones inesperadas. El Estado necesita prepararse para defenderse y los dominicanos estar conscientes de nuestra responsabilidad como ciudadanos de una nación soberana, pero a la vez comprometida con los derechos humanos que tenemos todos los hijos de Dios.

Hay mucho fanatismo entre los que defienden o atacan cada postura con relación a la Sentencia, y cada una tiene sus razones. No hay verdad absoluta. Es necesario buscar un justo equilibro que a la vez nos haga sentir orgullosos de ser dominicanos, con instituciones sólidas y autodeterminación, valorando siempre la dignidad humana. El 2014, año de definiciones que pueden repercutir en nuestro futuro como país.