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Como crear un delincuente

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  viernes 22 julio 2016

(A todos los padres y madres dominicanos)

Ahora que los actos de delincuencia campean por sus fueros en la República Dominicana.  Ahora que hasta niños de diez años violan y  matan al ser violado, y a sabiendas de que la actitud que asuman los padres en la educación de sus hijos favorece o no el desarrollo de la delincuencia, quizás convenga compartir de nuevo el contenido del presente artículo, publicado hace ya cuatro años en este mismo medio :
   
«Emilio Calatayud es un popular juez de menores de Granada, España, que dentro y fuera de su país se ha hecho famoso por sus educativas y ejemplares sentencias, dictadas a la hora de aplicar justicia a los menores de edad, las cuales persiguen, más que castigar, reeducar la conducta de todos aquellos menores que incurren en prácticas o acciones reñidas con la ley, y hacer que los mismos descubran sus más importantes valores.
   
Considera este singular magistrado que aparte de otras causas, la delincuencia juvenil es originada o está íntimamente asociada a la mala educación que los padres brindan a sus hijos. Que detrás de la conducta delincuencial infanto- juvenil existe una familia disfuncional, un niño maleducado y unos padres incompetentes, vale decir, unos padres creadores de hijos delincuentes.
   
Plantea Calatayud que todo el mundo puede regenerarse, y que la mejor forma de lograr esto, fundamentalmente cuando de menores se trata, es mediante la educación, y no necesariamente a través de la represión, el castigo y la privación de libertad. Esta visión del delito y la justicia es lo que ha llevado a dicho magistrado a emitir numerosas sentencias, consideradas ejemplares por el propio juez, que, por originales, han impactado considerablemente y generado sorpresas en la sociedad española . Veamos sólo algunas de esas sentencias, aplicadas para sancionar igual número de actos delincuenciales. Mediante las mismas se condenaba al menor acusado a:
   
1) Ofrecer cien (100) horas de servicios a la comunidad, patrullando junto a la policía por conducir temerariamente y sin licencia.
   
2) Permanecer cincuenta (50) días dibujando un comic de quince (15) páginas en el que narre el delito que originó su condena.
   
3) Impartir cien (100) horas de clases de informática por haber crakeado a varias empresas granadinas, provocándoles daños valorados en dos mil euros.
   
4) Visitar regularmente la planta de traumatología de Granada por conducir un vehículo sin seguro.
   
5) Aprender a leer y a escribir por robar materiales de construcción.

6) Colaborar con una institución de asistencia social a personas discapacitadas por haberse burlado de un minusválido.
   
Pero ha sido su muy interesante “Decálogo para formar un delincuente”, publicado en su libro: “Reflexiones de un juez de menores” (2007), lo que más fama le ha dado al singular juez que nos ocupa. Como considero, lo mismo que este, que muchos padres y madres se comportan como genuinos o auténticos constructores de delincuentes, me permito presentarles a ellos el contenido del referido decálogo:

DECALOGO PARA FORMAR UN DELINCUENTE

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
   
2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
   
3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
   
4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
   
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
   
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
   
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño .Así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
   
8. Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
   
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
   
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclame que nunca pudo hacer nada por él»