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Ni un muerto más

Publicado por Redacción Externa  |  Editorial |  jueves 14 julio 2016

Nuestro país ocupa el primer lugar en América Latina de muertes por accidentes de tránsito. El dato lo aporta un informe sobre seguridad vial de la Organización Mundial de la Salud. Tenemos 29.3 muertes por cada cien mil habitantes. La cifra es alarmante. Es triste observar cómo nuestras calles, autopistas y carreteras son permanentes escenarios de tragedias.

El más reciente caso ocurrido en la carretera Sánchez–Samaná, donde perdieron la vida 19 personas pone al descubierto una realidad que merece enfrentarse de inmediato. Cómo es posible que viajar por nuestras vías se convierta en un peligro inminente, y el encuentro más cercano con la eternidad.

Cuántas vidas hemos perdido. Cuánto dolor y tristeza acumulado en familias que llorarán por siempre a su padre, amigo o hermano, idos a destiempo.

Hay que atacar las causas que originan este desastre, comenzando con una campaña educativa para prevenir accidentes, en la que nos involucremos todos los sectores de la vida nacional.

No podemos continuar siendo indiferentes ante una realidad tan ­desgarradora.

El desorden en el tránsito no puede continuar. Este es un reflejo fiel de cómo anda la sociedad dominicana. Se ha perdido el respeto por la vida. La violación de la luz roja del semáforo es ya una rutina para muchos  choferes y conductores. Hay que cambiar la conducta de quienes manejan camiones y patanas a una velocidad temeraria. De los que conducen guaguas a las que el pueblo ha bautizado como voladoras, porque van por los aires, sin importar las consecuencias.

Llegó el momento de frenar este caos. No vivimos en una selva. Hay que aplicar medidas contra los choferes y conductores que piensan que tienen licencia para matar.

En otros países a los reincidentes en violaciones a las leyes de tránsito les suspenden la licencia, y si las autoridades determinan que al provocar un accidente tienen una mayor responsabilidad, van a la cárcel a pagar el daño cometido contra la sociedad.