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Boicot a simple vista
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 16 mayo 2016

Nuestros procesos electorales post Trujillo, han estado marcados por incertidumbres, provocadas por quienes no creen en la Democracia, donde oposición y gobierno juegan a burlar la voluntad popular, usando cualquier medio que justifique sus fines. 

Por eso, una vez más, a alguien no le dan los numeritos, y boicotea las elecciones, buscando pescar en rio revuelto. Esto explica la renuncia de más de tres mil técnicos de la JCE, a escasas horas de iniciarse las votaciones.

Mi primera experiencia electoral fue en 1978, cuando deposité un voto en contra de la dictadura que mantenían Balaguer y sus secuaces, por alrededor de doce años, ejerciendo el poder a sangre y fuego.

Siendo delegado de una mesa, en Cristo Rey, finalizado el conteo, mi hermano Pedrito, quien era su presidente, nos dirigimos a la Junta del Distrito, a depositar los resultados, que mucho a poco favorecían a don Antonio. 

Abandonamos aquel recinto aproximadamente a la una de la mañana, tomamos la Jiménez Moya a pie, pues el terror se había desatado, y no aparecían carros públicos para regresar a casa, debiendo llegar hasta la 27 de Febrero.

No habíamos llegado a la avenida Sarasota, cuando se produjo el histórico apagón, con el que Balaguer y su banda se proponían cambiar los resultados, y antes de llegar a la 27, fuimos detenidos tres veces por el Servicio Secreto.

Escondimos las credenciales, y dijimos que nos había cogido la noche en el trabajo, y veníamos caminando desde el 12 de Haina, pues si descubrían que éramos parte del personal de elecciones, no hubiésemos vivido para contarlo.

Esta renuncia masiva de técnicos nos trae aquellos infaustos recuerdos, como parte de esa lucha para instaurar la Democracia, y que quienes actúan así, desconocen el precio que muchos pagamos para tenerla.

Lo vergonzoso es, que esta acción pudiera venir de quienes ostentan el poder, como de la oposición, que al saberse derrotados, crean el desorden. Ambos apostarían al boicot, aunque el pueblo siga perdiendo la fe en ellos.

La oposición sabiéndose perdida, preferiría el fracaso del proceso, para alegar fraude, y así justificar su debilidad. Si fuera al candidato oficialista que el cálculo le adversa, estaría jugando al desorden, para buscar un segundo aire, aun sea fuera del orden constitucional, y poniendo en juego la débil paz social. 

Convirtiendo la política en sinónimo de trampa, o en el “capú y no te abaje”, recurren a artimañas, como la intimidación, robo de urnas, compra de cédulas, o la conciencia de quienes piensan con el estomago, desacreditando cada vez más las elecciones.

La Junta Central Electoral fue siempre un nido de alimañas, desde donde esos políticos orquestaban todo tipo de maniobras fraudulentas. Con la llegada de Roberto Rosario, eso desapareció, pero permanece en la memoria de los mañosos que no sienten respeto por el soberano.

La oposición, mostrando incoherencia, después de aprobar el conteo electrónico de los votos, se atrinchera contra ese mecanismo a última hora, en su afán de torpedear las elecciones, como para aventurarse quitando y poniendo (ceros) o (palitos) y robarse legisladores, síndicos y regidores.

¿Quiénes están detrás de este boicot electoral? Quienes saben los resultados les desfavorecen, y como en nombre de la politiquería se vale todo, a lo mejor no tengan ninguna consecuencia penal por tan vil atentado.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09