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¡Qué mala es la administración pública!

Publicado por diario55 Admin  |  Opinión |  martes 24 diciembre 2013

Desde que comenzamos el ejercicio del periodismo, escuchábamos que lo peor que había en el país es la administración pública, la cual es un desorden.

Las críticas se fundamentaban para atacar al gobierno del presidente Joaquín Balaguer, aunque en el fondo desconocíamos la esencia del mal. En ese tiempo (hasta 1996), había poco conocimiento de la calidad en los servicios que se necesitaba para satisfacer al público.

Luego de muchos años, es Leonel Fernández quien en 1996 (en su primer gobierno), comienza a motivar un cambio en la administración pública, basado en el modernismo.

También hay que decir que el gobierno de Leonel, de ese período, estuvo presionado por intereses nacionales aliados a internacionales, los cuales usaron todos sus recursos para lograr la capitalización de la mayoría de las empresas del Estado, donde tenemos muy malas experiencias, aunque será otro tema para ser analizado.

Hoy, la administración pública del país se está convirtiendo en el punto de agenda de muchas naciones, las cuales ya están copiando los buenos resultados de la República Dominicana.

Pero para el protagonista de esos cambios para el bienestar del país, el ministro de Administración Pública, licenciado Ramón Ventura Camejo, eso tiene un alto costo, que sigue pagando ese funcionando, porque hay otros, incluyendo con su misma categoría en el Estado, que no soportan su trabajo.

Nunca participan en los seminarios, talleres, conferencias y otras actividades formativas organizadas por el Ministerio de Administración Pública (MAP).

Mejor prefieren convertirse en focos de presiones antes que aceptar que la administración pública de hoy, es un referente que están usando naciones desarrolladas para llevarle conocimientos a otros países

Fue confortable para las autoridades de los Centros de Rehabilitación o Cárceles de Rafey (para hombres y mujeres), cuando observaron la presencia del ministro Ventura Camejo, quien llegó acompañado de un equipo de técnicos para ayudar con la capacitación a ese personal, con la finalidad de que los o las prisioneras, puedan recibir mejores atenciones. También ayudar a enlazar con las autoridades correspondientes la solución de otros problemas.

Es la primera vez que vieron a un ministro en esas instalaciones y qué satisfacción les produjo esa visita a las autoridades penitenciarias o del Ministerio de Salud Pública.

La mayoría de funcionarios (ministros, viceministros, directores generales o administradores públicos, que están valorando positivamente el trabajo del MAP, aunque hay otros, como siempre ocurre en democracia, que prefieren enviar a sus empleados a las actividades formativas, pero ellos no participan.  

Por suerte, el trabajo al que está entregado Ventura Camejo, los viceministros y demás servidores del MAP, cuenta con el absoluto apoyo del Presidente Danilo Medina. Lo mismo ocurrió con el entonces presidente, doctor Leonel Fernández Reyna.

El año 2013 fue extraordinariamente bueno para la administración pública. El trabajo se multiplicó y los resultados son extraordinarios. El MAP trajo al país a los más destacados expertos de Administración Pública de todas las regiones del Mundo, incluyendo a Asia, Europa, Estados Unidos y América Latina.

Todos los costos para las enseñanzas fueron gratis para los empleados públicos y privados que participaron. Los privados, como parte de las alianzas estratégicas del MAP con ese sector.

Sólo le pido al ministro Ventura Camejo reflexionar su planteamiento para que los directores de los hospitales sean nombrados a través de concursos públicos. Desde que se le quitó al Poder Ejecutivo nombrar a los fiscales y al Senado los jueces, la corrupción se expandió en la Justicia, debido a que ahora para destituir a cualquiera de esos funcionarios, hay que tener una saco de pruebas, que se pasa años para organizarlas, mientras que en el viejo sistema se podía destituir sólo con los rumores negativos, que casi siempre resultan reales, aunque considero que una gran mayoría de ellos son honestos.

 

¡Gracias por leernos!