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R. D.
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 5 mayo 2016

Roque Dalton (1935-1975) fue un poeta salvadoreño socialmente comprometido y considerado como uno de los intelectuales más importantes de su país y dimensionado como una figura de relieve de las letras hispanoamericanas contemporáneas. Desde muy joven militó en la actividad política revolucionaria, luchando  por el mejoramiento de los pueblos centroamericanos. Participó activamente en la renovación de la lírica en la década de los sesenta.

                  “Agradecido te saludo poesía

              porque hoy al encontrarte

              (en la vida y en los libros)

              ya no eres sólo para el deslumbramiento

              gran aderezo de la melancolía.

             Hoy también puedes mejorarme

              ayudarme a servir

              en esta larga y dura lucha del pueblo”.

                (A LA POESIA)

            Egresado en Ciencias Políticas y Etnología de las Universidades de El Salvador y México, respectivamente, este periodista, ensayista y novelista, fue encarcelado varias veces por sus ideas políticas. En 1964  se exiló y vivió en varios países como Guatemala, Cuba, Praga, Sur América, Europa, Corea, Vietnam…hasta que en 1973 regresó a su patria para integrarse en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

               “Los soldados ingleses mataron chipriotas,

                  árabes, tanganikenses, georgianos, persas,

                  hindúes, pakistanos, chinos, turcos, polinesios.

                  Los soldados ingleses hoy matan irlandeses.

                    Así retorna el tigre al hogar,

                    a la cultura cristiana,

                    a la civilización occidental.

                    Así hermana el tigre a los hombres:

                    en la patria, en la cultura de la muerte”.

                    (MIS MILITARES III)

            Su Actividad política corría pareja con su creación literaria. En este renglón escribió, por un lado, ocho libros entre 1957 y 1968, incluyendo “Taberna y otros lugares”. Premio Casa de las Américas, Cuba, 1969. Otros seis libros de ensayos, el último en 1974 titulado “Las historias de pulgarcito”. México, 1974, y dejó cinco libros más que fueron publicados póstumamente, entre ellos “Los Hongos”. 1989; es decir, una veintena entre libros y artículos para la brevedad de su vida física. Grandes vates de la literatura hispanoamericana lo catapultaron como el poeta salvadoreño más relevante de su tiempo. Entre otros, sobre su persona y obra: Roberto Fernández Retamar y Silvio Rodríguez. Cubanos. Eduardo Galeano. Uruguay, 1940…y el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal de quien transcribo este párrafo:

                   “Roque Dalton estaba siempre de buen humor a pesar de los horrores

                    que había pasado, y de los horrores que lo esperaban por delante y que él

                    adivinaba. El compromiso de Roque Dalton con la revolución era como un 

                   compromiso matrimonial. Su destino fue no sólo cantarla sino dar la vida por

                   la revolución.

                  Ahora, en 1980, él está encarnado en muchas vidas, está resucitado en la

                 insurrección de El Salvador. Está siempre riendo, a pesar de las masacres,

                 a pesar del llanto. Está riendo porque está triunfante”.

                    (ROQUE ESTABA CASADO CON LA REVOLUCION)

            Por desavenencias con los dirigentes de su país fue juzgado por sus propios compañeros de guerrilla y el  10 de mayo de 1975 fue fusilado. Esta ejecución desencadenó airadas protestas por todo el continente, y, entre los escritores hispanoamericanos que rechazaron tal injusticia, estuvo a la cabeza el argentino Julio Cortázar.

               “Una crítica a la Unión Soviética

                 sólo la puede hacer un antisoviético.

                Una crítica a China

                sólo la puede hacer un antichino.

                Una crítica al Partido Comunista Salvadoreño

               Sólo la puede hacer un agente de la CIA.

               Una autocrítica equivale al suicidio”.

                (LOGICA REVI)