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Lucha entre Monstruos

Publicado por diario55 Admin  |  Opinión |  martes 24 diciembre 2013

La muerte de todo ser humano es lúgubre, sobre todo, cuando ocurre violenta e inesperadamente, como la de Claudio Nasco, a manos de tres jóvenes, calificados como monstruos por algunos.

Pero es más prudente afirmar, que fue una lucha entre iguales, en que prevaleció la sed sexual, y la codicia material, donde el pudor no encontró espacio, para que degradación y perversión llevaran la principalía.

Es un monstruo, quien mata sin piedad, pero no es menos, quien valiéndose de su condición social y sexual, asesina honra, pudor y la moral de alguien, lo que demuestra que la sociedad merece una profunda revisión.

Revisar, por qué enfermos sexuales se han adueñado de medios de comunicación para prostituir y degenerar, en lugar de educar y formar. En ese juego mortal, prevaleció la competencia del mal, y se impuso la saña.

De ahí su monstruosidad que lo llevó a pagar con la vida, víctima de monstruos hechos a imagen y semejanza suya. Usar su predilección sexual para dañar a jóvenes, es un crimen tan horrendo como la inquina de sus verdugos.

Muchachos asaltados en esa edad vacilante, que no saben deducir entre el bien espiritual y el material. A quienes nadie socorrió y buscó extraer de las garras de la perversión a que los sometían estos caras duras. Gente de doble personalidad, que frente a las cámaras dan cátedras de moralidad y valores, mientras desde allí salen a prostituir y degenerar a inocentes.

Ahora, no conformes con haberlos corrompido hasta la saciedad, los envían a una cárcel de degeneración, satanizados y etiquetados como monstruos. Lo que a pocos les preocupa es, que desviados sexuales extranjeros invadan medios de comunicación del país para cebarse de la pobreza espiritual e intelectual de nuestros muchachos.

El gobierno y el Ministerio Público deben referir a estos jóvenes a un centro de rehabilitación, donde sean resarcidos de los daños acarreados por la lujuria, el descuido oficial y familiar. En lugar de una cárcel, ofrecerles ayuda profesional.

Quizás así, la sociedad les devuelve su valor moral, robado por una manipulación sexual perversa y grosera. Es la primera vez que lamento no haber escuchado a mi padre, cuando me sugirió estudiara derecho, y no periodismo.

Si fuera abogado, en vez de comunicador social, ofrecería mis servicios legales gratuitos a estos, a quienes la monstruosidad sexual pervirtió y convirtió en sádicos. A los familiares de ellos, ninguna autoridad, ni medio de comunicación alguno se les acercan a ofrecerles terapias psicológicas.

A quienes intelectuales de la conducta humana les ayuden a asimilar la tragedia de sus hijos, pues aunque el comunicador llevó la peor partida, no quedan dudas, de que se trató de una lucha entre monstruos, que no reparó ante nada, ni nadie.

No cuestiono la preferencia sexual de ningún individuo, porque es su derecho, pero sí, repudio que estos usen los medios para destruir la dignidad de muchachos, aprovechándose de su condición social.

  alexalma0915@gmail.com

Twitter, @alexalma09