Ultima Actualización: domingo 21 julio 2019  •  12:00 PM

La barbarie, presente en nuestras escuelas

Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  jueves 17 marzo 2016

Los últimos y trágicos acontecimientos que se han sucedido en planteles escolares de diferentes puntos del país, son un indicativo de que la barbarie se introduce en nuestros centros escolares.

Llegar al extremo de que una niña sea ultimada a golpes en una escuela, denota el profundo proceso de descomposición que se apodera de muchas franjas de esta sociedad, pues lo que se refleja en las aulas es una extensión de los que se incuba en los hogares.

Pues es bueno entender, que la conducta de los individuos, en especial de los menores de edad, no es otra cosa que reproducir la conducta que adquieren en su entorno familiar.

El ser humano con valores familiares, con buena formación, lo refleja en todos los escenarios donde se desenvuelva, sea la calle, la es cuela, el campo deportivo, el centro laboral o grupo donde se organiza.

Pero esta situación tiene otras vertientes que debe ser evaluada y reflexionada, ya que la violencia en las escuelas, que no es nada nuevo, sino que ahora llegó al extremo con la pérdida de una vida, requiere de otras respuestas y medidas.

Pues por muy desquiciado o rebelde que sea un niño o adolescente, si llega a un lugar donde hay normas y disciplinas establecidas y posibilidad de imponerlas, puede frenar sus ímpetus y aptitudes negativas.

Son muchas las fieras que se pueden domar, siempre y cuando se adopten las medidas y controles necesarios a las circunstancias, y ahí debe entrar en acción el Ministerio de Educación y la dirección  y educadores de cada plantel.

Es inaceptable que una turba acabe con la vida de una niña y en otro escenario, mientras dos estudiantes desarrollan una intensa pelea, una profesora y otra autoridad escolar, presencian la escena con indiferencia.

La situación en extremo grave, requiere de acciones contundentes y urgentes para rescatar la disciplina, el respeto y la confianza en nuestros centros escolares. Situaciones como esas  no pueden repetirse.