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“El valioso tiempo de Frank Espino”

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 21 enero 2016

Para justificar el encabezado debo decir que recibo en mi correo electrónico el artículo que Frank (Dr. Francisco Oscar Espino Torres) escribe sistemáticamente desde hace quince años para su columna “Ciencia Hipocrática” y publicada cada miércoles en este centenario diario “La Información”. Hoy no fue una excepción. Lo tituló: “El valioso tiempo de los Maduros: Mario Andrade”. Así, pues, parafraseo el mismo porque es más amplio y porque su excelente contenido perfila un estilo de vida muy próximo al de Frank con quien me une una estrecha amistad de más de cuarenta y cinco años, y por lo tanto, algo sé.

“Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad

cronológica, no han crecido”.

            Su tiempo ha sido valioso desde sus años de infancia porque concluyó sus estudios de nivel básico como el mejor estudiante de entonces, por lo que le fue otorgada la Medalla al Mérito. Sin abandonar los estudios secundarios le dedicó mucho tiempo a las Artes Marciales, y con disciplina, perseverancia desarrolló sus condiciones innatas  y pudo servir de maestro a generaciones más jóvenes.

“Sí…tengo prisa…por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar”.

            Por decisión propia y persiguiendo utopías, tiempo después llegó a la Escuela de Bellas Artes de Santiago, inscribiéndose en el Departamento de Teatro en donde lo conocí. Veinte años de su vida le dedicó al Arte Escénico, principalmente en Bellas Artes, el Grupo de Teatro de la PUCMM y el Grupo de Teatro Chanajo. De sus estudios  pasa a la declamación y luego a la actuación, posteriormente es profesor de cursos y talleres por ciudades y comunidades del país, y llegó a convertirse en director de obras, verbigracia, el caso de Chanajo en San José de las Matas donde dirigió varias obras que fueron presentadas en diversos escenarios y en Casa de Teatro en Santo Domingo de Guzmán. Por su talento artístico, formación y mística la Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, vía la Dirección General de Bellas Artes lo designa integrante del Cuadro de Actores Oficiales de Bellas Artes de Santiago (desaparecido).Todo esto sin desmedro de sus estudios universitarios en una carrera que le apasiona: la medicina.

“Mi tiempo es escaso como para discutir títulos”.

                  Egresado en 1981 de la PUCMM como profesional de la medicina, desde entonces no ha “anclado su nave en un cómodo camarote” ( consultorio) como especialista y con subespecialidad, cursos y seminarios…sino que ha empleado su valioso tiempo en clubes de servicios, cooperativas, profesor universitario, maestría de ceremonias, programas de radio y televisión, y en los últimos años, se ha destacado como escritor que es un género que exige  disciplina, vocación, formación y dosis de talento. Algunos de tus libros: “Aportes y Retos de la Ginecología y Obstetricia”, “Raíces griegas, Latinas y folklóricas…”, “La otra cara del médico”, la novela “El niño que vivió en la cárcel”, y muy especialmente celebrar con Frank los quince años ininterrumpidos de su columna “Ciencia Hipocrática”. Es fácil decir más setecientos artículos de diversos temas que pensarlos y escribirlos.

            Celebrar también la noticia que este año pondrá en circulación dos nuevos libros. ¡Felicidades!

“Quiero la esencia, mi alma tiene prisa”.