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Que no sea un discurso más la carta de los obispos
Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  miércoles 20 enero 2016

Como es tradición para la festividad de nuestra Señora de la Altagracia, los obispos dominicanos lanzan un manifiesto que se conoce como carta pastoral, donde fijan posición ante los males que afectan la nación.

Desde hace muchas décadas se registra este acontecimiento en diferentes etapas del año, pero por ser la primera del periodo y la importancia de la celebración religiosa altagraciana, adquiere mayor connotación que las demás.

Se recuerda como la más famosa carta pastoral, aquella de enero de 1960, cuando la alta jerarquía eclesiástica lanzó una proclama que significó una ruptura con el régimen trujillista, después de muchos años de connivencia.

En los últimos tiempos las pastorales han perdido impacto, ya que para aquellos sectores que deben sentirse aludidos por las críticas son los primeros que salen a respaldarla, como si no fuese contra ellos que se escribió.

Se critica la corrupción, la inseguridad, las injusticias y los propiciadores de esos fenómenos que afectan la sociedad se hacen los chivos locos, cuando se suman también a las críticas de esos flagelos.

Lo importante sería que la feligresía católica, mayoritaria en el pueblo dominicano, asuma esas palabras y la haga suya en función de trabajar para que esos males denunciados sean superados, ya que ello solamente puede ser posible, con una accionar consciente de lo mejor de este pueblo.

Ya veremos como la clase política y sus voceros mediáticos se identifican con esa proclama y su contenido crítico, lo cual debe ser visto por las grandes mayorías afectadas y creyentes, como una burla y un cinismo.

Esperemos que esta carta pastoral de los obispos que ponen los puntos en las íes, sobre muchos aspectos nodales de nuestros problemas, no pase como un ritual más de cada enero y sirva para mover las fuerzas sanas de este país.