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¿Libertad?

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 17 diciembre 2015

La sociedad dominicana es considerada dentro del esquema de las colectividades libres. Sobre esa base sus integrantes hacen y deshacen. Expresan sus criterios sin tapujos,  sin fronteras idiomáticas y morales  o simplemente se reprimen, a veces rayando en la complicidad; en cualquier espacio público, calles, aceras o esquinas, establecen sus negocios, otros en avenidas y carreteras ocasionan tragedias por doquier;  el macho decide la vida de su pareja porque ella simplemente fue consecuente con sus sentimientos y le dijo una verdad con tres escasas palabras: no te quiero;  otros, valiéndose de su estatus oficial una persona  irrespeta las normas y autoridades…en fin, la lista es larga…

            Esa llamada “libertad” está tiñendo de rojo a la sociedad dominicana, y en nombre de la misma estamos llevando al ser humano, posiblemente hacia un abismo de consecuencias imprevisibles. Reflexiono en la famosa frase de don Quijote a Sancho Panza: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”. (II, 58, págs.  984-985).

            La idea de libertad de don Quijote es la misma que siglos después enarbolaron los  liberales en Europa. La libertad es la soberanía de un individuo para decidir su vida (no la de otros) sin presiones ni condicionamientos, en exclusiva función de su capacidad de pensar y su voluntad. La pregunta salta es:   ¿Tiene la sociedad actual esa capacidad en los niveles adecuados? Parece que no. Porque el  pensamiento crítico forjado académicamente, refleja unos niveles muy disminuidos.

            Por otra parte, y ahondando sobre el tema, el pensador y escritor Mario Vargas Llosa en su estudio sobre la libertad expresa que ella tiene un fundamento en la propiedad privada, porque la “libertad es individual y requiere un nivel mínimo de de prosperidad para ser real. Porque quien es pobre y depende de la dádiva para sobrevivir, nunca es totalmente libre”.

            Lamentablemente en nuestra sociedad prevalece los tres conceptos negativos a los que he hecho referencia: hace lo que quiere,  no piensa en los niveles adecuados y predomina la injusticia social, ora educativa, ora económica, ora salud pública y universal, ora política, ora jurídica…

            Así como la expreso la libertad tiene una connotación negativa. Para decir esto me baso en dos conceptos que le dio el pensador Isaiah Berlin (Riga, 1909): Hay dos tipos de libertad, una libertad negativa, es decir, cuando cada persona  es capaz de hacer lo que quiera, aunque perjudique los derechos y la libertad de los demás; la otra, libertad positiva, cuando cada individuo tiene el control de su propia vida basado en su capacidad de conciencia y razón, por lo tanto, puede controlar las pasiones y deseos.

            El Estado es responsable de asegurar, de reducir las injusticias sociales como las mencionadas. Porque sin justicia social, no podemos hablar de libertad, excepto para una minoría privilegiada.       

            “¡Oh Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!” M. J. Roland de la Platiere.