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¿Es la OISOE o el sistema?

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  martes 13 octubre 2015

Lo que la sociedad dominicana de hoy ha visto, es lo mismo que desde que tengo uso de razón se había escuchado cuando los gobiernos del Dr. Balaguer y sobre la “mordida” que tanta queja habían de parte de algunos ingenieros y contratistas, a la hora de cobrar sus cubicaciones, luego de haber concluido muchas de ellas.
   
Incluso siempre tuve la creencia que la oficina que hoy conocemos como Oficina Supervisora de Obras del Estado (OISOE), fue creada precisamente para agilizar esos créditos que se acumulaban por años y que tenían el concepto de deudas con “Contratistas del Estado”, que cada año pasaba era un dolor de cabeza para el Estado en el presupuesto y que cada gobierno recibía del otro, pero se convertía en una especie de enfermedad endémica.  En principio esa oficina fue creada por el fenecido líder reformista, dizque para transparentar los pagos y de enfrenar la corrupción.  Sin embargo, todo el mundo recuerda que cuando el Dr. Joaquín Balaguer creaba comisiones y oficinas, era precisamente para que se hiciera todo lo contrario o para simplemente acallar un clamor público del momento y con ello expresaba que estaba acorde con los reclamos, pero los hechos demostraban otra cosa, porque simplemente el problema no se enfrentaba desde la raíz, sino que se quedaba en las “ramas”.  Es por esto que esas salidas que hoy vemos cuando un ministro, o cualquier persona que labora en una función pública, cuando cometen algún hecho que es reprochable, lo que se procede es a suspender o a trasladar, haciendo pensar que esto es una sanción y realmente es un premio vía la impunidad, enviando el mal mensaje de siempre, a todo aquel que decida estar en la misma situación.  Asimismo, si no se quería que dentro de una institución que se estaban cometiendo irregularidades, y aparecía un escándalo como actualmente pasa en la OISOE, se buscaba “sancionar uno que otro pez pequeño”, para no entrar en la “real enfermedad” que provoca el cáncer de la corrupción.     Como queriendo decirle a la opinión pública que algo se estaba haciendo y se entretenía a todo el mundo en limitar una investigación a “dos o tres chivitos” como si fueran capaces de dirigir una mafia que eran parte de un sistema que va amarrado a la corrupción y la impunidad y una cosa no puede sobrevivir sin la presencia de la otra.  Tal como dije, no se entra a enfrentar la raíz, solo nos quedamos en las ramas.  
   
Este gobierno no esperaba que una circunstancia de esta naturaleza le explotaría de tal forma y magnitud y que la víctima fuera capaz de dejar nombres y que con su muerte mostrara la corrupción que estaba en boca de todo el que estaba relacionado con esa oficina, incluyendo el gremio que agrupa dichos profesionales y que de forma coincidencial, había dado su visto bueno en el controvertido cuestionamiento que se le hizo al Hospital Darío Contreras, fue precisamente esa institución que le puso el “sello” de visto bueno a una obra que aún hoy, no ha podido ser aclarada. Es otra muestra de cómo se encuentra este sistema que padecemos, que ha llegado atrapar a los gremios de profesionales que se han convertido en aval de los partidos políticos, desvirtuando de forma penosa y vergonzosa lo que eran sus objetivos y principios para con cada uno de sus afiliados y miembros.
   
Lo que destapó el suceso del arquitecto David Rodríguez García, fue una verdadera caja de Pandora, que ha mostrado toda la suciesa y porquería que desde la OISOE se venía presentando desde su creación.  Y que cuestiona aún más el por qué de su existencia y su permanencia.  Ahora bien, lo importante sería que el hecho no se limitara a dos o tres personas como han sido mencionadas hasta ahora,  Ese acontecimiento es para que, no sólo en la OISOE se hiciera una revisión de las instituciones del Estado, pero claro, hacer o llevar a cabo esa labor, sería poner en entredicho, el sistema mismo sobre el cual hemos sido gobernados los dominicanos desde el 1966 hacia acá, catarsis que ojalá pudiese llegar hasta el lema de campaña pasada y que ha sido la consigna del actual gobierno,  esa de: “hacer lo que nunca se ha hecho”.  El mismo le persigue en cada situación de corrupción o escándalo que se ha dado, a la espera de cuál será la reacción del Ejecutivo en ello, como sucede ahora.
   
Lo ocurrido en la OISOE, tomó de sorpresa al gobierno que no estaba preparado para un destape de esta envergadura y que no sólo pone en entredicho esa y otras instituciones, sino a quien o quienes las dirigían, ya que destapa una verdad, teniendo como base la muerte de una persona y su declaración plasmada en una nota de suicidio. Ante un hecho así de rotundo, no hay pero que valga,  Entonces el asunto de este caso, no está en los tres o cuatro que le han dictado medidas, sino en él o quiénes faltarían y el nivel de preponderancia que hayan tenido o tengan o hayan podido tener, pero que no se quiere hacer correr más la pelota.  Asimismo, en que podamos entender que lo que ha ocurrido en esta oficina del Estado, no es exclusivo de la misma, porque lo que no se quiere enfrentar, es al sistema que lo provoca y genera, y esto atenta contra el estatus quo.

Si fuera a extrapolar lo sucedido en la OISOE y todas las instituciones que se han relacionado, como Educación y Obras Públicas, con este caso lamentable de la muerte del arquitecto, David Rodríguez García, podríamos asemejarlo aquella obra de Lope De Vega, Fuenteovejuna, cuando se preguntaba, ¿quién mató al Comendador, Fuenteovejuna, todas a una?  Asimismo, expresaba en una de sus páginas de esta clásica obra, lo siguiente y cito: "Los de Fuente Ovejuna, una noche del mes de abril de mil y quatrocientos y setenta y seis, se apellidaron para dar la muerte a Hernán Pérez de Guzmán, Comendador Mayor de Calatrava, por los muchos agravios que pretendían averles (sic) hecho. Y entrando en su misma casa le mataron a pedradas, y aunque sobre el caso fueron embiados (sic) juezes (sic) pesquisidores que atormentaron a muchos dellos (sic), así (sic) hombres como mujeres (sic), no les pudieron sacar otra palabra más désta (sic): «Fuente Ovejuna lo hizo»".
   
Se podría decir que la causa de la muerte de este profesional, no es uno, dos o tres, oportunistas solamente, que se aprovechaban para sacar su tajada, sino que son partes de un engranaje del propio sistema que hoy padecemos y que se pudo palpar en  la OISOE, pero que no es exclusivo de esta institución.
   
Ojala, como ya indicamos, que la muerte de este joven profesional no haya sido en vano, al menos nos ha servido para conocer el nivel de descomposición que padecemos bajo este sistema social y económico, la mayoría de los dominicanos, y además, ha permitido nueva vez, levantar el velo de la corrupción que muchas veces, para nuestros males, es cubierto y protegido por la impunidad que vuelve y le coloca el manto para que no se siga viendo ni conociendo. Es por esto que llegará el día, en que se ponga en tela de juicio al propio sistema que hasta ahora han protegido los que del mismo se benefician, que no son precisamente dos o tres chivitos.
   
Lo ideal fuera su cierre, pero no nos engañemos, en un año pre electoral, con un programa de presupuesto ya enviado y en el cual se le asignaron mayores recursos a dicha oficina cuestionada y desvalorizada, esto no creemos suceda.  Además, como indicamos, con esto, sino se ataca el proceder del sistema, seguirán escándalos o prácticas como las de la OISOE.