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El papa Francisco, Dubert, política…
Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 21 septiembre 2015

Conozco al papa Francisco desde que yo tenía 14 años edad. Compartí con él en ambientes de fe,  con Jesús como ejemplo a seguir, en campamentos juveniles, enseñando la solidaridad, fortaleciendo el conocimiento y valorando el medio ambiente. Compartí con él organizando parroquias, liberando personas del yugo de la ignorancia, educando sobre nuestro deber de servirle al prójimo, en especial a los más necesitados…

Bueno, en realidad no me refería al papa Francisco, sino  al padre Dubert, también jesuita. Las  ideas y actuaciones de ambos las noto muy parecidas, guardando el debido respeto al Sumo Pontífice. Por ello el obispo de Roma me es tan familiar, lo que de seguro le ocurre a muchos de los trataron al padre Dubert.

El papa Francisco cada vez me impacta más con sus reflexiones teológicas y sociales. Significan mucho para el futuro de la Iglesia Católica. Entiende al ser humano con las luces, sombras y complejidades que le rodean. En poco tiempo se ha ganado los corazones de los católicos y la admiración de gran parte de los pobladores de la tierra.

Ahora que el papa Francisco visitó Cuba promoviendo horizontes de bien, recuerdo algunos de sus pensamientos sobre política que ojalá los asimilemos con la seriedad que ameritan.


“¡No se puede gobernar sin amor al pueblo y sin humildad! Y cada hombre, cada mujer que debe tomar posesión de un servicio público, debe hacerse estas dos preguntas: ‘¿Amo yo a mi pueblo, para servirle mejor? ¿Soy humilde y escucho a los otros, los diferentes puntos de vista, para elegir el mejor camino?’.

“Ninguno de nosotros puede decir: ‘Pero yo no tengo nada que ver con esto, ellos son los que gobiernan...’. No, no, yo soy responsable de su gobierno y tengo que hacer lo mejor para que gobiernen bien y debo hacer lo mejor por participar en la política como pueda”. “Y si tantas veces hemos oído: ‘un buen católico no debe inmiscuirse en la política’ esto no es cierto, esa no es una buena vía”.

Ojalá que estos mensajes lleguen a gobernantes y gobernados. Son una invitación a servir desde el poder y a ser activos en esa noble tarea.

Gracias papa Francisco por tu obra extraordinaria en favor de nuestra Iglesia y del mundo, y gracias padre Dubert por hacerme comprenderla más fácil. Honor a esos dos grandes Hijos de Dios.