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¡Con Triunfel, triunfa Licey!

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  sábado 20 junio 2015

Raras veces he tomado esta Trinchera -y las lectoras y lectores que me siguen, semanal o periódicamente, bien lo saben- para referirme a temas políticos, ya que por lo general, me gusta escribir sobre fechas históricas, asuntos sociales, problemas comunitarios y a veces sobre la actualidad internacional, más que de la política vernácula.
    
No es por nada, sino porque creo que es más beneficioso y aporto más a la sociedad, al país, recordando la historia y a nuestros mártires y héroes, o dando a conocer un problema colectivo, ayudando a su comprensión y quizás hasta a su solución.
    
Pero dicen que cada regla tiene su excepción y esta semana haré una excepción a la regla. Es que mi amigo y hermano Humberto Triunfel ha decidido lanzarse como pre-candidato a la Alcaldía de mi pueblo -Licey al Medio- y creo que sería “un pecado” de mi parte, si guardo silencio mientras algunas personas, entre los que hay compañeros de su propio partido, el de la Liberación Dominicana (PLD), que literalmente le meten puñaladas por las espaldas.
    
En honor a la verdad, Triunfel es uno de los hijos más dinámicos, activos y solidarios que tiene este pueblo. Socialmente pocos liceyanos hay como él. Con decir que fue fundador y dirigente de sólidas instituciones del sector pecuario como son las asociaciones de Porcicultores de Licey (APORLI) y de Criadores de Pollos del Norte (ASOPOLLON), además de que dirigió durante largo tiempo el comité de la Defensa Civil allí.
    
Por ocho años –desde el 2002 al 2010- estuvo al frente de la Alcaldía, realizando una gestión que muchas y muchos recuerdan en el municipio. Algunos han puesto a circular versiones sobre alegadas “indelicadezas” cometidas durante ese periodo. Pero si es así, para eso están los tribunales de Justicia.
    
Cualquiera que tenga una prueba de algo que haya ocurrido en la Alcaldía -que se asocie a lo indebido y fuera de la ley-, que prepare un expediente y someta al exincumbente, para que sea en los tribunales donde esto se dilucide.
    
La administración municipal de Triunfel fue histórica para Licey; no porque simplemente lo diga este servidor, que podría ser parte interesada -me desempeñé como relacionista público durante los ocho años- sino porque lo asegura y lo repite el mismo pueblo.

Ese pueblo que tenía las puertas de la Alcaldía abiertas siempre para resolver los problemas de recetas médicas, alimentos, de mejoramiento de calles y caminos, instalación de lámparas de mercurio y muchos otros.
   
 Recuerdo que desde que asumió Humberto el cargo -en el 2002- de inmediato se adquirieron sillas y cafeteras, las cuales eran facilitadas a las personas de escasos recursos cuando fallecía algún familiar. Además -desde el cabildo- se les brindaban otras facilidades a los dolientes como la donación de vasos, azúcar, café y galletas, entre otras cosas. Había, asimismo, un vehículo fúnebre  disponible que se le facilitaba sin costo alguno.
    
El cementerio municipal, durante los ocho años, se mantuvo siempre limpio aparte de que fue ordenado, las tumbas fueron numeradas; se fortaleció el Cuerpo de Bomberos, se regularizó el parqueo de vehículos, se eficientizó la recogida de basura y se repartieron los recursos correspondientes al presupuesto participativo. Esto, por solo citar algunas de las cosas que hizo la administración pasada.
   
 Triunfel es un hombre solidario en todo el amplio sentido de la palabra. Después que salió de la Alcaldía, en tiempos de lluvias -y cuando las circunstancias lo requerían y lo requieren- no era ni es raro encontrarlo metido en los ríos, asistiendo a familias en peligro.

Cuando fallece alguien –y él se entera- ahí está solidariamente con su presencia y, cuando no, haciéndole llegar alguna colaboración a los dolientes, aunque no se la hayan pedido directamente.
    
En navidades, es de los escasos políticos del municipio que piensa en los demás. He sido testigo -porque lo he acompañado- de los múltiples viajes a Santo Domingo, tocando puertas, visitando oficinas en busca de apoyo para alegrarles la vida a las familias pobres. Eso lo ha hecho siempre, aun cuando ni siquiera tenía aspiración a nada, más que a servir desinteresadamente a su comunidad.
    
Mi amigo, por insistencia de muchas personas -incluso ubicadas en parcelas políticas diferentes a la suya, el PLD- se ha lanzado “a la calle del medio” porque entiende que el ayuntamiento necesita un cambio de rumbo, ya que la actual administración del perredeísta Lenin Quezada ha sido un fracaso total.

Sin embargo, hay sectores –por suerte para él, minúsculos- que buscan cerrarle el paso. Están empleando “golpes bajos” en su contra al lanzar una serie de rumores para confundir a la población.  Una de estas bolas fue que supuestamente había renunciado a sus aspiraciones.
    
Le costó hacer un desmentido posterior y reafirmar que no ha renunciado -ni que tampoco piensa renunciar- al legítimo derecho que tiene como ciudadano y como peledeísta a optar por un cargo electivo para el 2016.

Triunfel teme que se inventen otras falsedades para tronchar sus aspiraciones. A pesar de todo, ha dicho que nada ni nadie lo detendrá ya que cuenta con el favor de la gran mayoría de peledeístas -y hasta de reformistas y perredeístas- que lo apoyan abiertamente para que alcance la Alcaldía de nuevo.
    
Humberto –con quizás y sin quizás-  resultaría el candidato ideal del PLD por las siguientes razones: es ampliamente conocido en todo Licey, es el más popular, el que tiene mejor bacgroun ya que fue alcalde por ocho años, el de mayor aceptación entre todas las fuerzas políticas, el de más experiencias acumuladas y el más solidario de todos los que aspiran al puesto.
    
Hay un slogan que se popularizó en pasadas campañas, y que vuelve a ponerse de moda en estos tiempos… 
¡Con Triunfel, triunfa Licey!

¡Seguimos en combate, hasta la victoria siempre!