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El pueblo de Moca merece vivir en paz

Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  viernes 5 junio 2015

EDITORIAL

La progresista comunidad mocana ha sido sometida en los últimos tiempos a duras pruebas que han sembrado la angustia y el pesar en sus habitantes, gente por tradición trabajadora, estudiosa y solidaria.

Puede decirse que la inseguridad y delincuencia han tocado fondo en la ciudad del Viaducto, pero ello no surgió de la noche a la mañana, sino que es un proceso involutivo que viene desde hace varios años.

Recordemos aquel episodio doloroso donde un sacerdote en plena calle fue ultimado a tiros por un maleante que corría armado, luego de realizar una de sus fechorías cuando era perseguido por la fuerza pública.

Es decir hay todo un proceso de entronización de la violencia y la delincuencia, que el pueblo mocano paga con sangre y lagrimas, generando un estado de desasosiego generalizado, con las secuelas emocionales y sicológicas funestas que ello implica.

Este ultimo hecho trágico donde un sujeto de baja calaña asesina tres mujeres indefensas, de una misma  familia, no es la típica delincuencia común, ya que situaciones como esas, lamentablemente, pueden ocurrir en cualquier lugar.

Pero sin dudas, se suma a esa larga cadena de acontecimientos que perturban la convivencia de ese pueblo emprendedor y siempre presente, cuando la nación requiere que sus hijos aporten su heroísmo para lograr la libertad.

Este deterioro social en la ciudad de Moca y otras partes de la provincia Espaillat, requiere de acciones precisas y concertadas entre todos los sectores, el Estado incluido, para enfrentar con energía esta espiral delictiva que trastorna la vida de un pueblo noble y altruista.